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Murió cardenal implicado en escándalos de pedofilia en EE UU

El representante de la Iglesia en Boston, fue acusado de encubrir a sacerdotes pedófilos. La película Spotlight hace un relato del caso

Bernard Law

El cardenal estadounidense Bernard Law, implicado en un enorme escándalo de sacerdotes pedófilos en Estados Unidos, falleció este miércoles a los 86 años tras una larga enfermedad, anunció el Vaticano.

A comienzos del 2002, el cardenal Law, por aquel entonces arzobispo de Boston, reconoció haber protegido a un sacerdote, Paul Shaney, contra el cual existían numerosas pruebas de abuso sexual a niños.

También fue acusado de haber trasladado a otro cura, John Geoghan, de parroquia en parroquia pese a saber que era sospechoso de haber abusado de hasta 130 niños.

Debido al escándalo, Law abandonó el arzobispado de Boston pero fue posteriormente nombrado arcipreste de la basílica de Santa María la Mayor en Roma.

Una investigación del diario Boston Globe permitió revelar cómo la jerarquía católica local, con el cardenal Law a la cabeza, había cubierto de forma sistemática, y a menudo cínica, los abusos sexuales cometidos por unos 90 sacerdotes en Boston y sus alrededores durante varias décadas.

Por estos artículos los periodistas que llevaron a cabo la investigación ganaron el prestigioso Premio Pulitzer. Cientos de víctimas acabaron testificando.

“Spotlight”, una película independiente que ganó el Oscar al mejor film en 2016, retomó la investigación del Boston Globe dando voz a los supervivientes.

Grandes escándalos de pederastia sacudieron a la Iglesia católica a principios de los años 2000 desde México a Alemania, pasando por Irlanda, donde un único cura reconoció haber abusado sexualmente de más de cien niños.

Mil víctimas en 60 años

Nacido el 4 de noviembre de 1931 en la localidad mexicana de Torreón, Law, cuyo padre era coronel de las Fuerzas Aéreas estadounidenses creció en bases militares.

Estudió historia medieval en la Universidad de Harvard. Comenzó estudios religiosos en 1953 y fue ordenado sacerdote en Mississippi en 1961.

La polémica había continuado tras su dimisión como arzobispo de Boston debido a que obtuvo la nacionalidad vaticana y fue nombrado arcipreste de Santa María la Mayor.

Dos representantes de las víctimas de abusos sexuales por parte de sacerdotes estadounidenses había ido a protestar a la plaza San Pedro contra la celebración de una misa en memoria del papa Juan Pablo II por el cardenal Law.

La diócesis de Boston tiene más de dos millones de católicos. Durante 60 años, más de 1.000 niños fueron víctimas de abusos sexuales por parte de 237 sacerdotes, según un informe del ministerio de Justicia del estado de Massachusetts.

El actual arzobispo de Boston es el cardenal Sean O’Malley, un franciscano que se forjó reputación de íntegro.

También fue nombrado a la cabeza de una comisión del Vaticano encargada desde hace tres años de hacer recomendaciones para prevenir los casos de pederastia. Esta comisión, que acaba de finalizar su mandato, debe ser renovada en las próximas semanas.

El prelado había recibido a víctimas de los sacerdotes pederastas el día de su nombramiento, el 1 de julio de 2003. Una de sus primera decisiones fue vender la residencia del arzobispo para reunir el dinero necesario para las indemnizaciones a las víctimas.

Tolerancia cero

El papa Francisco declaró la “tolerancia cero” con los casos de pedofilia, pero se lo ha acusado de ser demasiado blando con los pederastas, al incluirlos en la política general de misericordia que promueve en toda la iglesia.

También se lo acusó de promover a obispos que fueron acusados de encubrir a sacerdotes pedófilos.

El cardenal australiano George Pell, número tres del Vaticano, fue inculpado a finales de junio de “delitos de agresiones sexuales antiguas” según la policía australiana.

Fue retirado del cargo “provisionalmente” para que haga frente a la justicia de su país. Unos 50 testigos podrían ser convocados en marzo a las audiencias en Melbourne para determinar si Pell debe ser juzgado por agresiones sexuales.

Nombrado arzobispo de Melbourne en 1996, y de Sídney en 2001, Pell había sido acusado en 2002 de abusos sexuales por hechos presuntamente muy antiguos pero había sido absuelto por la justicia.

El papa Francisco lo designó en 2014 para dar mayor transparencia a las finanzas del Vaticano.