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G7 pide una solución política en Siria y acuerda dialogar con Rusia

Angelino Alfaro, ministero de Exteriores de Italia, aseguró que en la reunión acordaron que es necesario que el gobierno ruso presione a Al-Assad para que este acepte realizar elecciones en su país

Cancilleres del G7

EFE

Cancilleres del Grupo de los Siete se reúnen en Lucca, Italia

El G7 acordó este martes en Italia fomentar una solución "política y no militar" en Siria en la que participe activamente Rusia junto a la comunidad internacional y rechazó una propuesta británica de nuevas sanciones contra Moscú.

El ministro de Exteriores italiano, Angelino Alfano, que presidió la reunión del G7, dijo que "no existe una solución puramente militar al conflicto de Siria", sino una política "que pasa por favorecer una nueva Constitución y un proceso político que lleve a celebrar unos comicios que pongan en el mano de los sirios el futuro del país".

"Necesitamos dialogar con Rusia, evitando aislarla y también alentando a el presidente ruso Vladímir Putin para que ponga fin al apoyo al presidente sirio, Bachar al Asad, porque Rusia tiene toda la fuerza para presionar a Al-Assad para que decrete el alto el fuego", dijo Alfano.

Opinó que "Rusia puede jugar un papel decisivo" en el proceso de transición política en Siria y este será el mensaje que trasladará el secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, que hoy viajará a Moscú para reunirse con el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov.

En cuanto a las sanciones contra Rusia que habían sido defendidas por el ministro británico de Exteriores, Boris Johnson, Alfano declaró que "ahora mismo no hay un consenso" y aseguró que estas deben ser adoptadas como última opción.

En este sentido, Italia cree que "es más productivo tratar de comprometer a Rusia a través del diálogo".

Estas son las principales conclusiones recogidas en la declaración conjunta que han firmado los ministros y representantes del Grupo de los Siete países más industrializados del mundo (Francia, Alemania, Italia, Reino Unido, Estados Unidos, Canadá y Japón).

El conflicto en Siria ha centrado la atención de estas dos jornadas, debido al ataque químico en el país que causó la muerte de 87 personas el 4 de abril, del que Occidente responsabiliza al régimen de Al-Assad, y que fue contestado con el lanzamiento de misiles por parte de Estados Unidos contra la base siria de Shayrat.

Los reunidos en Lucca (centro de Italia) también han hablado de Libia y la necesidad de garantizar la estabilidad en el país, de la crisis en Ucrania, de la no proliferación de armas y de la preocupación por el desarrollo del programa nuclear en Corea del Norte.

Sobre el terrorismo yihadista señalaron "que la respuesta no solo puede ser militar sino que también es necesario el intercambio de información entre estados", y la prevención con una cierta atención a "la seguridad informática" para frenar "el reclutamiento por Internet".