Mundo

"OEA tiene más elementos para aumentar preocupación por crisis venezolana"

La reunión de consulta sobre la situación de Venezuela se reanuda hoy durante la 47 Asamblea General de la organización

Protesta OEA

Desde que se produjo el último encuentro en Washington entre las delegaciones diplomáticas de la Organización de Estados Americanos el pasado 31 de mayo ­suspendida por falta de acuerdo­, en la arena política venezolana se han producido eventos que han intensificado la crisis política y agudizado la alerta internacional. 

El aumento de la represión y la violación de derechos humanos por parte de la GNB y PNB durante las manifestaciones de quienes se oponen al gobierno de Nicolás Maduro, así como las acciones emprendidas por la fiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz, para anular la convocatoria a la asamblea nacional constituyente, serán dos de los temas que de seguro pondrán sobre la mesa los cancilleres durante la reunión de consulta sobre la situación de Venezuela en el marco de la 47 Asamblea General del organismo hemisférico que se realizará desde hoy y hasta el miércoles en Cancún, México. 

"La OEA tiene muchos más elementos para aumentar la preocupación y el interés para buscar una solución en Venezuela. Porque en la medida en que la situación se agrava se convierte en un problema para la región", señala la abogada e internacionalista, Milagros Betancourt. 

La doctora en ciencias políticas e internacionalista, Elsa Cardozo, coincide: "La preocupación por la constituyente sigue en pie. No hay razón para dudarlo al observar el rechazo nacional generalizado y la disposición del gobierno a reprimir violentamente. No solo es un desafío a razones de principios, sino a cuestiones de seguridad regional, pues lo que promete es la prolongación de la ingobernabilidad venezolana, con todas las consecuencias que el vecindario más y menos cercano ya comenzó a padecer. Es lo mismo que promete la tardía convocatoria a regionales, ya retrasadas y ahora colocadas, sin garantía alguna, después de un proceso de constituyente sin democracia, límite ni término", asegura. 

El abogado especialista en derecho internacional y relaciones internacionales, Mariano de Alba, apunta que lo más importante que tendría que tener una declaración en la OEA, "es un llamado a que se cancele la convocatoria a la constituyente, porque lo único que logrará será exacerbar el conflicto". 


El nuevo actor


Las exigencias hechas por Ortega Díaz para que se anulen los procedimientos de la constituyente, se remuevan a los 33 magistrados del Tribunal Supremo de Justicia que fueron elegidos el 23 de diciembre de 2015, "de forma irregular", más la solicitud de antejuicio de mérito a los magistrados por "conspiración contra la forma republicana de la nación", podrían ser aspectos a considerar. 

"Es probable que la posición de la Fiscal sea mencionada por los países críticos para reforzar la tesis que hay una alteración del orden constitucional. Su posición sin duda alguna tiene una autoridad importante por el cargo que detenta", asevera de Alba. Mientras que Cardozo agrega que la secuencia de esas declaraciones y demandas judiciales "ha confirmado y hecho visible internacionalmente la brecha que en el propio oficialismo abrieron las sentencias del TSJ, la barbarie represiva y la evasión autoritaria que pretende la inconstitucional convocatoria al poder constituyente". 

Pese a que ya se fijaron para el 10 de diciembre los comicios regionales y la inscripción de las candidaturas a principios de agosto, de Alba expresa que es probable que sea mencionado por algunos países "como una muestra de que ha habido un gran avance". "Es de esperarse que los más críticos adviertan que con la constituyente de por medio hay mucha incertidumbre sobre si eventualmente las elecciones regionales serán realizadas. Por eso es fundamental que el tema de la constituyente sea abordado y se exhorte a que cancele esa convocatoria". 


Escenarios
Los 34 países miembros de la OEA intentarán emitir un acuerdo sobre la situación de Venezuela. Sin embargo, como explica de Alba, para ello es necesario al menos 23 votos: "Lo que será muy difícil, pues no solo hace falta convencer a países caribeños que tienen algún tiempo votando en contra de los intereses del régimen sino también convencer a otros que usualmente se han abstenido o votado según los intereses del régimen". Expresa que también cabe la posibilidad de una declaración diplomática en que en sus términos, la mayoría de las naciones se sientan cómodas adoptándolas. 

Betancourt asevera que cualquier medida que se decida, resolución, grupo de contacto que medien ­propuesto por Estados Unidos el 31 de mayo- "pasa por que el gobierno de Venezuela esté dispuesto a avanzar en una negociación". Agrega: "Los Estados miembros tienen que buscar la forma de hacer un canal de comunicación con el gobierno de Venezuela a través de sus países más aliados, como Nicaragua y Bolivia. De manera que lo que se vaya a presentar, Venezuela esté dispuesta a sentarse". 

Para Cardozo se espera que en la sesión se lleven propuestas de modalidades de apoyo a una salida política negociada. "Cabría esperar fórmulas discretas y prácticas que contribuyan a hacer factible, lo más pronto posible, la negociación". De Alba considera que si se logra un acuerdo, "será un texto muy diplomático porque los países del Caribe no quieren ejercer mucha presión internacional. Si llegase a pedir que la constituyente sea detenida, sería importante porque quitaría legitimidad internacional a esa iniciativa del gobierno". 

Otro aspecto es que de no lograrse una decisión en la reunión probablemente los 14 países críticos emitan un texto por su cuenta: "Obviamente no tienen el mismo peso, pero entre esos países están las economías más importantes del continente, así que sería relevante", señala de Alba. Otra posibilidad es que Venezuela continúe en la agenda de la OEA, lo que causa molestia en el gobierno de Maduro, como indica Betancourt.