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Culminó sin acuerdos primera sesión del diálogo

Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, lamentó las víctimas registradas en las protestas contra su gobierno, cifradas en al menos 58 por organizaciones humanitarias

Nicaragua

La primera sesión de la mesa de diálogo nacional en Nicaragua, instalada para buscar una salida a la crisis culminó marcada por duros reproches, principalmente entre los estudiantes y el presidente del país, Daniel Ortega. 

El mandatario, que llegó junto con su esposa y bajo fuertes medidas de seguridad al Seminario Interdiocesano Nuestra Señora de Fátima, en el oeste de Managua, fue recibido con gritos de asesino por parte de numerosos manifestantes.

Pasadas las 10:15 am comenzó el acto de instalación del diálogo y justo cuando los obispos, los mediadores del proceso, daban la palabra a Ortega, los universitarios presentes en la mesa gritaron: “¡Eran estudiantes, no eran delincuentes!”, en relación con los muertos durante las protestas. 

“Presidente, exigimos que cese de inmediato la represión”, clamó el representante de los estudiantes en el diálogo, Lesther Alemán.

Con la exigencia estudiantil, Ortega comenzó su declaración recordando los años de la guerra interna nicaragüense y las miles de muertes que ocurrieron durante ese conflicto armado. El mandatario lamentó las víctimas registradas en las protestas contra su gobierno, cifradas en al menos 58 por organizaciones humanitarias, pero defendió la actuación de la policía.

La sesión finalizó con una declaración de los estudiantes, en la que citaron los nombres y apellidos de todos y cada uno de quienes perdieron la vida en los enfrentamientos. 

Nicaragua espera que el diálogo nacional, que se retomará mañana, ponga fin a la crisis causada por multitudinarias manifestaciones.

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