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John McCain, un hombre hecho de acero

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Por Alexander Cambero

Desde joven se caracterizó por la intrepidez. Su herencia militar moldeó el carácter de un valiente probado en el campo del honor. John McCain fue fiel desde la cuna al compromiso con su nación. 

Su fuerte temperamento destacaba desde pequeño. En la escuela era quien mostraba arraigadas habilidades para el liderazgo. Siempre pensando en destacarse por encima de compañeros que comenzaban a observarlo con admiración. Dentro de sus cuadernos traía consigo la historia militar de su familia y el profundo amor que sentía por su patria lo impulsaba a creer que estaba predestinado a rendirle tributo a su nación desde el comando de un bombardero. Sus firmes ideales los fue cimentando a devorarse la historia norteamericana y la vida de sus presidentes más emblemáticos con tan solo diez años. Era la búsqueda incesante de un ser que andaba persiguiendo su voz interior. En los deportes siempre logró anexarse el aplauso final. Sus hazañas en las diferentes disciplinas fueron modelando su carácter combativo, sin embargo, detrás de aquel joven fuerte también conseguían un compañero capaz de sacrificarse por cada uno. En 1947 en una travesía por unos profundos bosques en Montana un compañero se perdió. Durante días patrullas militares lo buscaron sin resultados. John McCain salió una noche en su rescate y se perdió también. Pasaron cuatro días para verlo llegar con su compañero en hombros, solo contaba con once años. Su reputación creció al grado de ser escogido como el joven modelo del espíritu americano. Su compañero había quedado atrapado en una cueva. Un rastro dejado por una ropa rasgada, ignorada por las patrullas de salvamento, hizo que descendiera a la cueva. Curó sus heridas y utilizando un árbol torcido como polea lo fue subiendo. Una verdadera proeza para alguien tan joven, pero con la determinación de servir a sus semejantes dejándolo todo como característica de quien jamás se rindió ante el infortunio.

El orgullo militar

Su cuna fue una base militar. El 29 de agosto de 1936 nacía en Coco Solo, un regimiento que estaba asentando en la zona del Canal de Panamá, en esos tiempos bajo jurisdicción de Estados Unidos. Era hijo de John Sídney McCain Jr, un almirante cuatro estrellas que sirvió en la Segunda Guerra Mundial y también en Vietnam. Su abuelo igualmente destacó como un oficial de primera línea. Sus cromosomas británicos estaban impregnados del olor del combate. Su madre, Roberta Wright, poseía el linaje escoces de grandes personajes que lucharon por la emancipación. Los paseos iniciales del heredero McCain fueron llevándolo a conocer embarcaciones y aviones. En las noches sus cuentos infantiles eran las historias familiares colmadas de hazañas.

Su formación

Siguiendo los pasos familiares se incorporó a la Academia Naval de Estados Unidos en Annapolis. Inmediatamente se convirtió en el líder de su promoción. A los más débiles los defendía de los abusos, era un magnifico boxeador del peso ligero, inclusive estuvo preseleccionado para los Juegos Olímpicos de Melbourne en 1956. Su carácter díscolo le trajo innumerables conflictos con sus superiores, muchas veces desobedecía órdenes, que consideraba caprichos de viejos burócratas. Le gustaba ir a misiones que conllevaran peligro. Siendo el más brillante de su formación fue castigado al enviarlo al más bajo renglón en la academia en Pensacola. No se amilanó por la política de sus detractores y prosiguió su marcha hacia el honor de su familia. Su talento fue dándole nuevas oportunidades y se convirtió en un piloto de cazabombarderos desde portaaviones, y fue asignado al escuadrón A-1 Skyraider, que estaba a bordo del portaaviones USS Intrepid y el USS Enterprise en los mares del Caribe y el Mediterráneo. Los aviones que pilotó chocaron dos veces y una vez con líneas de electricidad, pero no tuvo lesiones mayores.  McCain solicitó una asignación de combate, y fue ordenado al portaaviones USS Forrestal pilotando A-4 Skyhawk. Sus misiones de combate se iniciaron a los 30 años de edad en el verano de 1967, cuando el Forrestal fue destinado a una campaña de bombardeo durante la Guerra de Vietnam. McCain, frustrado por la microburocracia de Washington, posteriormente escribiría: "En el candor, nosotros pensamos que nuestros comandantes civiles eran unos completos idiotas que no tenían la menor noción de lo que se requería para ganar la guerra".

Experiencia con la muerte

Un terrible incendio lo encontró de frente. Con gran pericia atravesó aquel infierno, pero cuando se devuelve para tratar de salvar a un compañero estalla una bomba que destroza parte del bombardero. Con mucha calma volvió a cruzar las llamaradas que parecían interminables llegando ileso al campamento.. Ese día murieron doscientos cuarenta soldados. Duraron alrededor de veinticuatro horas para controlarlo. Aquella hazaña le ganó un gran prestigio lo que lo promovió a participar como miembro del equipo del portaavionesUSS Orisnaky. La clase Essex fue una serie de 24 portaaviones de la Armada de Estados Unidos construidos desde julio de 1940 hasta agosto de 1944, algunos de estos portaaviones eran variantes de la clase Ticonderoga que en unas fuentes es considerada como otra clase de portaaviones, aunque se refieren a ellos principalmente como clase Essex de casco largo. Los clase Essex fue la más numerosa de buques de guerra pesados del siglo XX. Después de 1943 en la Segunda Guerra Mundial los clase Essex y los tres clase Midway formaron la parte más importante de la Armada de Estados Unidos.

Prisionero de guerra

El 26 de octubre de 1967 su avión Douglas A-4 Skyhawk es derribado por un cohete de fabricación soviética en las afuera de Hanói. Es evidente que las circunstancias en que se desarrollaron sus años como prisionero de guerra pudiesen estar muy determinadas por el hecho de que su padre fue almirante y comandante en jefe de las fuerzas estadounidenses en el Pacífico. Casi cinco años y medio después, el 15 de marzo de 1973, en la fase final de la guerra, fue puesto en libertad. Fue condecorado con la Estrella de Plata, la Legión de Mérito, la Cruz de Aviación por Servicio Distinguido, la Estrella de Bronce y el Corazón Púrpura. Los medios de comunicación proyectaron su imagen como espíritu del país. Las universidades lo invitaban con frecuencia para que disertase sobre seguridad y defensa. Su opinión era requerida por los centros de estudios estratégicos. 

La política

Logró llegar al estrellato en la política. Ser considerado un héroe de la nación le ganó amplia reputación. Estuvo en el Senado y fue candidato presidencial en varias oportunidades. En 2008 se enfrentó al nominado demócrata Barack Obama, quien a la postre obtuvo la victoria. Fue una campaña en la que siempre corrió detrás del fenómeno negro convertido en la novedad electoral de la época. Quizás su radicalismo y carácter en temas fundamentales le impidieron llegar a la Casa Blanca. Sin embargo, alcanzó un prestigio que pocos conquistaron.

Enfermedad y muerte

Un cáncer cerebral rompió las alas del fantástico piloto. Lejos de acongojarse siguió respondiendo a su carácter. Escribió sus pareceres sin temor, condenó sin ambages al presidente Donald Trump y dejó en claro que no lo deseaba en su funeral. En un labrado ataúd se marcha alguien que respondió a sus ideales con la valentía de su sangre.