Histórico

Tres poemas de Hans Magnus Enzensberger

En el libro de lecturas Del bachillerato superior no leas odas, hijo mío, sino guías de ferrocarriles:son más exactas, despliega las cartas marinasantes de que sea tarde, abre el ojo, no cantes.ha de llegar el día en que vuelvan a clavar listas en las            puertasy a señalar con marcas en el pecho a quienes digan            que no.aprende a pasar desapercibido, aprende, mejor que yo,a cambiar de barrio, de pasaporte, de cara.adiéstrate en la pequeña traición,en la sórdida salvación de cada día. Las encíclicasson buenas para encender el fuego;los manifiestos, para envolver mantequilla y salpara los menesterosos. serán necesarias saña y pacienciapara insuflar en los pulmones del poderel polvillo letal, molidopor quienes hayan aprendido muchoY sean exactos, por ti. Ventolera algunas palabraslevescomo polen de álamo se elevanvolteadas por el vientodescienden difícilmente asiblesllegan lejoscomo el polen del álamo algunas palabrasesponjarán tal vezla tierra y proyectarán después su sombrauna sombra exiguao quizá no Mala memoria En nuestros debates, compañeros,tengo a veces la sensaciónde que hemos olvidado algo.No es el enemigo.No es la línea de conducta.No es el objetivo final.No figura en el «Curso breve». Si no lo hubiéramos sabido nuncano habría lucha.No me preguntéis qué es.No sé cómo se llama.Lo único que sées que hemos olvidadolo más importante.