Histórico

Tres poemas de Cesare Pavese

Eres como una tierraque nadie ha pronunciado.Tú no esperas nadasalvo la palabraque brotará del fondocomo un fruto entre las ramas.Hay un viento que te alcanza.Cosas secas y exánimeste impiden el paso y van en el viento.Miembros y palabras antiguas.Tiemblas en el verano.  Tú no conoces las colinasdonde se derramó la sangre.Todos huimos,todos arrojamosel arma y el nombre. Una mujernos miraba al huir.Solo uno de nosotrosse paró con el puño cerrado,vio el cielo vacío,inclinó la cabeza y murióbajo el muro, callado.Ahora no es más que un guiñapo de sangrey su nombre. Una mujernos espera en las colinas.  Y entonces nosotros, cobardes,que amábamos la tarde susurrante,las casas,los senderos del río,las luces rojas y suciasde aquellos parajes, el dolorendulzado y callado-arrancamos las manosde la viva cadenay callamos, pero el corazónque nos sobresaltó sangriento,y ya no hubo dulzura,ya no hubo abandonoen el sendero del río-ya nunca más siervos, supimosque estamos vivos y solos.