Histórico

Poemas de Natalia Litvinova

El milagro de la comunidad Lavo el piso en cuclillas. Paso el trapo mojado.Trazo mi camino humilde.Afuera sucede el milagro de la comunidad:un coro de niños canta, los hombres cortan trigo,las mujeres se bañan en el río.Me arqueo contra el espejo, la soledad excita.Pronto se derrumbará esta casa y la alta hierbacubrirá las ruinas.Mi hombre huyó ante el peligro.En la poesía encuentro la oración para soportarcada corte abrupto. ManchadaUn día tendré que convivir con él, cuidarlo. Actuarcomo si hubiera aprendido. Pasear frente a su caracon mi blusa manchada de tinta. La decadencia Lo recuerdo muy bien. Corría el año 89.No muy lejos cayó un muro. Cambiaronlas modas y las muecas.Solo los monumentos tardaron en desaparecer.Los que no podían escribir, escribieron.Los que conseguían  leche en el mercado negrotuvieron más hijos.Todo se llenó de fe desesperada. DisparoEl tiempo se rompe como un vaso.Puedo juntarlo con las manos y admirarel mundo en sus cristales rotos.O puedo juntar las manos como quien reza.No juntar más que mis manos.Apuntar con los dedos a mi pechodisparando sin darme muerte.Tan solo acomodarlas allícomo dos palomas débiles y fríasdespués de una vida de lluvia. La casa está tan vacía que soy una tela blanca Shklovski le escribió a Roman Jakobson:los pájaros se sostienen de una ramahasta cuando duermen. Así deberíamos sostenernos.Pronto comenzará el ritual de la despedida.Partiré sin decirle una sola palabra a esta casa.Intenta retenerme, habla por las noches.No indago de dónde vienen los murmullos.Prefiero limpiarla con esmero para no mirarla a los ojos.Gateo con el trapo mojado,la humedad me tranquiliza.Después me acurruco. Sueño con la grúaque viene a concretar la misión.