Histórico

Poemas de Edmundo Ramos Fonseca

Aquí el dolor constante que nos extirpa el alma que nos hunde en el desdén del aliento de las cosas   Las marcas de los fórceps están en las sienes de los objetos que nos rodean en el espectro de los seres más pequeños Como si todo se hubiese arrancado sin consulta Conmigo el curso del tirón la huella, el desgarre el destino imperdonable de ir tajándonos el vientre para vagar en el vacío que nos interna Una y otra vez con las pinzas en las manos con los ojos en las pinzas   se derrama la palabra la esperanza No nos queda nada más. Vuelve madre Elegimos demorar la marcha para quedarnos en esta espera quieta Muda que va del cauce de la siembra al origen de tu lengua   Gira madre No tienes nada que perder Con los pasos se ha levantado el polen que contiene el golpe fecundo de tu eco en este desierto que tiende y repite tus huellas   Madrealiento Mi palabra no es más que el gesto perdido de ir nombrando una a una las formas de esta tierra Para asaltar el silencio y herrar tras de ti.   Pregunta qué porción del resto gozó existir Qué grano se hizo música Cuál de forma invisible viró misterio admonición   Mientras las abuelas oran nosotros a deshacernos como la melodía que nos reivindica El duelo no lo haremos porque no puedan vernos Ese nunca fue nuestro dilema No pretendimos lugar   Con ese cántico agotamos el paisaje. Vagamos por una planicie buscando la cordillera nada parece tener fin Sabemos por las abuelas que la serranía tiene su grafía Nos hablan   Son la eme mayúscula de todas nuestras madres Picos insalvables Abismos sin fe. Aquí el dolor constante quenos extirpa el alma quenos hunde en el desdén delaliento de las cosas   Lasmarcas de los fórceps estánen las sienes delos objetos que nos rodean enel espectro de los seres más pequeños Comosi todo sehubiese arrancado sinconsulta Conmigoel curso del tirón lahuella, el desgarre eldestino imperdonable deir tajándonos elvientre paravagar en el vacío que nos interna Unay otra vez conlas pinzas en las manos conlos ojos en las pinzas   sederrama la palabra laesperanza Nonos queda nada más.     Vuelve madre Elegimosdemorar la marcha paraquedarnos en esta espera quieta Muda queva del cauce de la siembra alorigen de tu lengua   Giramadre Notienes nada que perder Conlos pasos se ha levantado elpolen que contiene elgolpe fecundo de tu eco eneste desierto quetiende y repite tus huellas   Madrealiento Mipalabra no es más queel gesto perdido deir nombrando una a una lasformas de esta tierra Paraasaltar el silencio yherrar tras de ti.   Pregunta quéporción del resto gozóexistir Quégrano se hizo música Cuálde forma invisible virómisterio admonición   Mientraslas abuelas oran nosotrosa deshacernos comola melodía que nos reivindica Elduelo no lo haremos porqueno puedan vernos Esenunca fue nuestro dilema Nopretendimos lugar   Conese cántico agotamosel paisaje.     Vagamos por una planicie buscando lacordillera nadaparece tener fin   Sabemospor las abuelas quela serranía tiene su grafía Noshablan   Sonla eme mayúscula de todas nuestrasmadres Picosinsalvables Abismos sin fe.