Histórico

La Paciencia: Elisabetta Balasso, La Novia Manca

Son de gran profundidad los tópicos que aborda Elisabetta Balasso (Roma, 1965) en su trabajo. No obstante, el mismo está circunscrito primordialmente al cuestionamiento de la realidad ?incluidos sus territorios íntimos?, al tiempo en sí y al trascendentalismo. Recién, tuve oportunidad de leer su primer poemario, Las ruinas (1995), que fue una obra premiada hace alrededor de dos décadas en la VII Bienal literaria del Ateneo de Calabozo, y  que constituye un texto en el que se da la apoteosis de lo depurado. De este modo, las atmósferas neoclásicas que la autora recrea en dicha pieza tienen la impronta de lo atemporal, una constelación en la que resuena la propia alma de Balasso.Sin embargo, el abordaje que esta creadora tiene en torno al fenómeno estético no está circunscrito únicamente a lo literario ?tanto en poesía como en narrativa? sino que también en ella hay una aproximación hacia la plástica y lo lúdico, con un carácter que se ha vuelto más experimental en la medida que su mirada se ha sedimentado, así como con tonos francamente neo surreales. La gestación de su alter ego, La Novia Manca, que en el presente actúa en las redes sociales y ejecuta intervenciones sobre lo real es evidencia de ello.Asimismo, en cuanto a la dimensión de la plástica, esta artista ha realizado trabajos que apuntan al entretejido como metáfora, al igual que al registro de los espacios íntimos. Estás experiencias ocurren en el contextos de sus tapices a distancia, en donde se establece una nueva perspectiva de la geografía de lo humano y sus imbricaciones.La palabra de esta creadora tiene una densidad muy inusual en nuestro panorama; estamos aquí en presencia de una voz de gran potencia y desenvoltura. Así, Balasso escribe en Las ruinas: ?Estuve en templos y países, / sin pisar sus tierras; vi recuerdos / de los recuerdos de olvidados dioses: / caminé por galerías y corredores, / a ellos vi; y ellos no me vieron (?) instantes en que sorprendí / pretéritas cuestiones / entre los inmortales?.La aproximación oracular que la poeta tiene en relación al mundo fenoménico le ha permitido llevar a efecto artefactos muy singulares, como por ejemplo un tarot de su hechura. En él la artista, mediante la observación de la realidad y de los prodigios que se dan en simultaneidad, ha podido ir construyendo ese espacio donde se devela el porvenir y donde su propia cosmogonía está resignificada en la forma de discurso estético. Es de este modo como esta autora ha accedido al misterio último de lo oculto y lo indecible.De manera pues que a pesar de que Elisabetta Balasso se aproximó inicialmente al fenómeno estético a través del canon neoclásico ?ello es lo que se ve en Las ruinas--, hoy en día su mirada está bajo la impronta de  un neo surrealismo, que en este caso es más bien acorde con aquél que se dio durante los años cuarenta y cincuenta con figuras como Jean Cocteau. Lo importante aquí es que hay un intenso uso de la Internet y de las redes sociales para acometer la propuesta. En ese espíritu, Elisabetta Balasso está en boga en la actualidad con su alucinante experiencia, La Novia Manca.La vida de esta artista es un acto de poesía pura y honesta. He asistido a su territorio y he visto sus rostros. En ella la vivencia, la piel y la realidad son en sí un nuevo planteamiento y una apuesta estética. En ella se da la confluencia de lo nuevo.En otros casos, las intervenciones que la poeta ejecuta sobre la realidad misma, han resultado en inteligentísimos juegos intertextuales. Sin lugar a dudas que el riesgo, a la hora de acometer el hecho estético, es marca fundamental en su apuesta. Aquí estamos ante una de esas contadísimas experiencias en las que se manifiesta la dimensión de lo de culto. Así, leemos en Las ruinas: ?Somos mortales / llenos de vergüenza. / Y nuestro polvo mísero / ha de ser polvo de nuevo, / cuando sus sonrisas perfectas / grabadas queden, / sólidas, intemporales, / más vivas y profundas, más intensas / que las vidas de los que / creemos movernos, / respiramos.?La gran reflexión última de Elisabetta Balasso consiste en un cuestionamiento profundo de la existencia misma y de todas las certezas subyacentes a ella. Incluso, en ese abordaje, la perspectiva del espectador podría ser vertiginosa, en tanto que la creadora es una viajante de mundos y de tiempos. Asistimos con ella a la fundación de un cosmos nuevo, a la epifanía del arte y de una poética que está más allá de estas cosas. Las ruinasElisabetta Balasso Editorial Arte.Caracas, 1995.