Histórico

Investigar la corrupción

Los escándalos de corrupción han sido una característica de los 12 años de gestión de los Kirchner, tan grave como los esfuerzos desplegados desde el Poder Ejecutivo por someter a los jueces a sus designios para que se consagrara la impunidad de los funcionarios involucrados. En una de sus primeras declaraciones Mauricio Macri anunció que será ?implacable? con la corrupción y que la justicia debe tener un apoyo ?para que no haya impunidad?. Entre los fantasmas que acosan hoy al kirchnerismo se encuentra el de los hoteles de la presidenta y sus hijos, sospechados de haber sido empleados para lavar dinero. Desde fines de 2008, uno de esos hoteles fue beneficiado con dos millones y medio de dólares que Aerolíneas Argentinas pagó por el alojamiento de sus tripulaciones que recalaban en El Calafate. La empresa contrató 35.000 cuartos. Hay cuatro vuelos diarios a ese destino, pero no todas las tripulaciones pasan la noche allí, pues en algunos vuelos son de una escala. Los pilotos y tripulantes de Aerolíneas, cuyo presidente es el dirigente camporista Mariano Recalde, representan 30% de la ocupación diaria del Alto Calafate. De esta manera se conformó un esquema por el cual el Estado, con su aerolínea, y un contratista del Estado como Báez, habrían financiado a la familia Kirchner. Báez ha asegurado que contrató cientos de habitaciones del Alto Calafate para alojar a personal de sus empresas, pero, como consignó una investigación de La Nación, esas obras públicas se encontraban a entre 300 y 600 kilómetros del hotel de los Kirchner. Había otros hoteles mucho más cercanos. En las oficinas de Máximo Kirchner la justicia secuestró cheques, facturas, poderes y varios contratos de alquiler entre Néstor Kirchner y el contratista del Estado, además de una carpeta con 93 recibos entre Máximo y la empresa Austral Construcciones, de Báez, y contratos de locación firmados por ellos 2.