Histórico

Decantemos el vino

Un concepto antiguo muy usado actualmente es la decantación de los vinos. Consiste en separar un vino sedimentado de sus residuos acumulados en el fondo de la botella o implemente airearlo, cuando no tiene residuos. Es una práctica fácil de realizar si tomamos en cuenta el tipo y edad del vino, la temperatura de consumo y el recipiente donde hacerla.En la decantación se genera un efecto de aireación del vino y  una  ligera oxigenación, favorable y necesaria, con lo que se produce la liberación del bouquet, desarrollado en sus años de añejamiento o guarda en botella. Por el contrario,  la exposición prolongada al oxígeno es perjudicial, pudiendo disipar importantes compuestos volátiles, lo que afecta la intensidad y fineza de los aromas del vino.En vinos tintos de guarda en botella parte de la materia colorante puede precipitar en el tiempo y formar sedimentos, los cuales se pudiesen retirar mediante la decantación. Los vinos jóvenes no deberían forman sedimentos; se decantan para eliminar olores fuertes que recuerdan la fermentación. En los añejados la decantación se utiliza para disipar algunos olores poco agradables que suelen desarrollarse a lo largo del añejamiento en botella.Los tintos se decantan a temperatura alrededor de 10°C, de manera que en el tiempo de reposo lleguen a los 18°C y hasta 20 °C, temperatura ideal de consumo. Aunque la decantación es casi exclusiva de los tintos, en algunos blancos dulces, licorosos y añejos suele ayudar a mejorar su expresión.A un tinto joven y tánico, de1 a 3 años de edad, es suficiente decantarlo unos 40 minutos, con lo cual se pudiese sentir más redondo, suave al paladar, agradable y expresivo. Mientras que un vino añejo, de 5 años en adelante, no debería decantarse más de 30 minutos para darle oportunidad a que se exprese y recobre su frescura, sin comprometer su bouquet. Los excepcionales vinos de 20 o más años tienen aromas tan frágiles que no se decantan para evitar una excesiva oxigenación que comprometa la intensidad y fineza de sus bondades. En este caso, sirviéndolos cuidadosamente en una copa grande y adecuada, obtendrán el espacio suficiente para su oxigenación.Lo ideal es realizar la decantación en un recipiente de vidrio de boca ancha, alto y muy ancho en la base, llamado decantador, donde se logra una gran superficie de contacto entre el vino y el aire; desde allí es ideal y elegante, servirlo directamente a la copa.