Histórico

Crítica, reseña y comentario

El Maestro lo dijo de manera insuperable; ?el que esté libre de culpas que lance la primera piedra??. Basta con estar vivos para ser susceptibles, merecedores o no, de ser criticados por nuestros semejantes. La crítica y la autocrítica son dos aspectos que las más de las veces van de la mano. Diría Jorge Luis Borges, una especie de amonedamiento envuelve la relación dialógica entre crítica y autocrítica. La crítica textual es una actividad literaria que viene de lejos; desde los albores del libro mismo se conoce el ejercicio del fenómeno crítico asociado al contenido del libro. Los sofistas eran grandes ?gladiadores? de la palabra, artistas del birlibirloque, expertos de la estratagema y el ardid semántico en el arte de la persuasión discursiva, del convencimiento o disuasión verbal. Desde los tiempos de brillante esplendor de los discípulos de Protágoras de Gorgias, en la antigüedad griega, hubo ?críticos literarios?. Y durante el Renacimiento, nos dice Roland Barthes, hubo una figura conocida con el nombre de Retor que se destacó de modo sobresaliente en las artes verbales de la oratoria. Eventualmente el Retor también incursionaba en el terreno minado de la crítica. Obviamente, para hacer crítica literaria menester es estar dotado de un nada desdeñable arsenal de herramientas teórico-metodológicas (caja de herramientas la llama Foucault) que permitan al crítico abordar con conocimiento de causa y razón suficiente las aristas complejas de cada obra en sus características singularidades. La materia textual es ámbito de estudio y análisis reflexivo que no le son ajenos al crítico. El libro es al crítico lo que la sociedad es al Sociólogo o el hombre al Antropólogo, mutatis mutandis.La reseña literaria, en cambio, se ocupa de dar a conocer el libro y sus rasgos característicos; el título, autor, año de publicación, editorial, tipo de papel, elementos que intervienen en la confección y elaboración del libro en cuestión. El reseñista bibliográfico no necesariamente está obligado a hacer crítica literaria pero es deber insoslayable del crítico dar a conocer los rasgos distintivos más relevantes del libro objeto de crítica.El reseñista se ocupa del libro, digamos, en un nivel básico; comenta, grosso modo, las líneas gruesas del libro, sus propósitos y objetivos si los tuviere, habla sobre la trayectoria literaria del autor, sobre el género al cual pertenece el libro de marras y sus posibles filiaciones artísticas y estéticas con otras bibliografías o referencias biblio-hemerográficas. La reseña tiene sus nichos naturales en las secciones de arte y cultura de los periódicos nacionales y regionales; la crítica literaria, en cambio, se refugia en revistas más especializadas y de carácter académico y de investigación científica y literaria o filológica. La tradición crítica en Venezuela ha estado asociada a los centros académicos universitarios y a publicaciones periódicas especializadas. No obstante, con la proliferación de la literatura y la creación literaria digital en Internet las revistas en formato de papel han dado paso a espacios virtuales como páginas web o blogs o páginas personales de autor en redes sociales. Tal es el caso de, por ejemplo, Google Plus, Facebook, Blogspot, Tumblr, Instagram, TweetLonger, etc.