Histórico

El abandono de mascotas, otra tragedia humanitaria

Conocí a una pareja de venezolanos que se vino a Miami en precarias condiciones, durmieron un tiempo en la calle, en las cercanías de la universidad, allí conseguían que les dieran algo de comida, solo tenían unos 500 dólares que guardaban como se guarda la vida, me tomaba un café mientras les escuché hablar y por el tono me di cuenta de que eran mis compatriotas, los vi tan deshilachados que me movió la curiosidad.?Ustedes son venezolanos, ¿verdad??Sí, lo somos.?Y qué les pasa, ¿por qué andan así?Se me sentaron al lado y me contaron que se vinieron huyendo del desastre aquel, a él le habían matado a un hermano en un atraco, a ella se le murió la madre intentando ser tratada de un mal en un hospital que no le pudo ayudar. ?Estamos a la buena de Dios, pero el dolor más grande que tenemos es que tuvimos que dejar a nuestro perrito abandonado?, decía ella mientras rompía en llanto. No sé si será extraño, pero fue lo que más me impactó del relato, era lo que más le dolía a aquella pareja que había perdido a un hermano y a una madre, que no tenían dinero ni nada, era su perrito el doloroso estribillo de la joven que él trataba de mitigar abrazándola mientras también enjugaba una lágrima.Me dispuse a ayudarles dentro de las propias posibilidades y mantuve contacto con ellos hasta que se me desaparecieron, se me esfumaron; tiempo después recibí una llamada de él: ?Disculpe que nos fuimos así sin despedirnos, estábamos sufriendo mucho por el perrito, Ana empeoró la depresión que la embargaba y decidimos venirnos, encontramos a Ronny, nuestra mascota, estaba flaco y sucio pero en el mismo sitio donde lo dejamos, cerca de donde vivíamos, él hizo un aullido como de lobo cuando nos vio y nos saltó encima; seguimos estando mal, pero en Venezuela y con nuestro hijo, que así sentimos a esta mascota amada y fiel, más fiel que nosotros que un día dejamos abandonada porque no podíamos mantenerla, ahora cuando conseguimos algo lo compartimos con él?.En mi patria querida no solo los humanos sufren, también los animales, y quizás mucho más porque no pueden decirlo; en los zoológicos mueren las aves, también los cuadrúpedos, hay gente que se come a las garzas, los perros caminan por las calles con la cabeza gacha arrastrando una tristeza que desgarra el alma. Perros callejeros se han igualado con perros de familias en la misma tragedia, y son miles, por todas partes se les ve sufriendo sin comprender qué ha pasado, por qué sus familias los han dejado, ellos no pueden entender la inhumanidad de los humanos.Hay almas bondadosas que con grandes limitaciones se ocupan del problema a través de fundaciones que dependen de donaciones individuales, pero eso es insuficiente.Me pregunto por qué esta tragedia no ha tenido atención oficial, recordemos que tenemos vigente la Ley para la Protección Animal publicada el 4/1/2010 en Gaceta Oficial 39338 y la cual tiene por objeto (artículo 1): ?Establecer las normas para la protección, control y bienestar de la fauna doméstica?, y su artículo 12 dispone que: ?Es obligación de las autoridades municipales atender a los animales en situación de abandono, llevarlos a locales adecuados para la restitución de condiciones mínimas de sobrevivencia?. También hay una estructura jurídica internacional al respecto, tenemos una Declaración Universal de los Derechos Animales (Londres 23/10/1977), adoptada por la Liga Internacional de los Derechos del Animal y las ligas nacionales asociadas, proclamada el 15/10/78, aprobada por la Unesco y posteriormente por la ONU. Se establece en su preámbulo que ?todo animal posee derechos? y que ?el desconocimiento y desprecio de dichos derechos han conducido y siguen conduciendo al hombre a cometer crímenes contra la naturaleza y contra los animales?.La tragedia humanitaria que tiene a venezolanos en la nunca antes vista imagen que recorre al mundo de hombres, mujeres y niños hurgando en la basura buscando un pedazo de algo que les mitigue el hambre, a niños esqueléticos y enfermos muriendo a las puertas de los hospitales, a mujeres pariendo en la calle, también tiene masas de animales que deambulan por las calles en mortal estado de abandono muriendo de hambre y sin autoridad que se ocupe, ellos también tienen derechos que todos debemos reclamar y colaborar para su cabal ejercicio.