Gastronomía

Apoyar el emprendimiento y a los futuros cocineros

Sumito Estévez, chef

Sumito Estévez

Este mes, el restaurante El langar de Sumito, en La Asunción, isla de Margarita, cumplió un año. Desde esa apuesta, en un entorno retador, Estévez pone sobre la mesa su reflexión. “El balance es básicamente positivo en medio de esta tragedia. No tenemos ganancias, pero tampoco pérdidas. Contamos con el mismo equipo con el que comenzamos y eso nos permite funcionar como una orquesta que ha logrado 98 recetas al año. Y hemos alcanzado reconocimiento”, comparte el cocinero, que fue invitado a Chile hasta noviembre por el Centro de Innovación Gastronómica, para generar “cápsulas de educación y pensamiento para la cocina”.

En la isla, Estévez y su esposa Sylvia Sacchettoni han sido motor de una labor social que comenzó con su escuela de cocina -el ICTC, ubicado en la Asunción-. Esa iniciativa tomó dimensiones propias en la Fundación Fogones y Banderas, que divide sus esfuerzos en dos caminos: con formación y apoyo a emprendedores gastronómicos y con un programa de becas para quienes desean estudiar cocina, anhelo que pasó a requerir de una inversión importante para lograrse. De ese camino, Estévez comparte las buenas nuevas de una iniciativa que se agradece. “Hemos apoyado 52 emprendimientos. Y esa metodología se transformó en un diplomado de emprendimiento gastronómico apoyado por la Universidad Católica Andrés Bello, que ahora también se impartirá en Valera”, cuenta quien ha logrado ir alcanzando metas gracias a una red de alianzas. “En un entorno tan rudo, los emprendedores necesitaban un espacio para vender esos productos. Y hace poco nos cedieron un local en el nuevo centro comercial Mercado la Isla. Allí, próximamente, ofrecerán lo que hacen. Ahora mi sueño es tener un lugar comunitario donde puedan elaborarlos”.

De las becas a futuros cocineros también puede mostrar un buen resultado. “Tenemos acuerdos con siete escuelas del país porque la idea es que estudien en sus lugares de residencia. Y hemos conseguido patrocinio para más de 30 becados”. Desde esos esfuerzos con frutos que multiplican herramientas para otros, Estévez tiene claro el deseo compartido por millones: “Necesitamos tener un país normal. Tenemos que cambiar las condiciones”.