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En Twitter se inició una curaduría de la sociedad civil venezolana

#AdoptaUnCivil responde al predominio del discurso militarista. Un matemático y un biólogo son los responsables de iniciar la campaña en la red social para destacar a un personaje desligado del mundo castrense

 

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 Para algunos Simón Díaz merece más honores de los recibidos 

Por HUMBERTO SÁNCHEZ AMAYA hsanchez@el-nacional.com@HumbertoSanchez

La biografía del matemático Juan Manuel Cajigal y Odoardo que aparece publicada en inglés en Wikipedia es mínima. Pero no será así por mucho tiempo. El también matemático Julián Rojas Millán asumió la tarea de ampliar los datos de este profesional venezolano en la popular enciclopedia digital.

Esa iniciativa forma parte de la campaña #AdoptaUnCivil, etiqueta que se hizo tendencia en Twitter. ¿Su propósito? Que cada quien en la red social recuerde a un personaje que considere digno de destacar en contraposición a la exaltación militarista del oficialismo.

Desde Medellín, Colombia, Rojas Millán respondió así a un comentario sobre el legado de los civiles en el país: “Adopta una figura civil venezolana y encárgate de difundir su obra. Así como la gente recordaba los libros en Fahrenheit 451”. Poco después Carlos Peláez escribió: “Verga, me gusta mucho esta idea #AdoptaUnCivil”. Y así se popularizó el hashtag desde el 28 de abril. 

Rojas Millán cuenta que todo surgió de la nada, de forma espontánea. “Repentinamente vi en lo que se convirtió. Entre los nombres que más sugirieron estaban Carlos Cruz-Diez, Sofía Imber y Simón Díaz. Me parece bien que surja esta especie de pequeña biblioteca. Ahora bien, conocí también a personajes de los que no había leído. Por eso, aunque no quiero imponer cómo hacer las cosas, la idea es elegir a uno, adentrarse en él y difundir su obra. En mi caso fue Juan Manuel Cajigal, un paisano de Anzoátegui que también fue matemático y astrónomo. Su obra se ha perdido un poco, por lo que considero importante procurar que no sean tan conocidos. A los más populares la gente no los olvidará. Recordemos que no solo basta con tuitear, sino también, por ejemplo, ampliar o escribir biografías en Wikipedia”.

Nombres como José María Vargas. Teresa Carreño, José Gregorio Hernández, Teresa de la Parra, Alfredo Sadel, Margot Benacerraf y Renny Ottolina han estado entre los más mencionados.

“Sé de personas que tienen pensado llevar la etiqueta a las calles, a las paredes con grafitis. Esta es una forma de protestar de forma pacífica el discurso militarista”, agrega el matemático egresado de la UCV, que se dedica a la creación de arte en 3D para videojuegos y desde hace 15 meses vive en Colombia.

Peláez hace una analogía: “Cada quien se convierte en una especie de curador de una figura civil. En este país prácticamente está prohibida la memoria civil. Pareciera que todo lo hizo algún militar. Y eso no solo es falso y contraproducente, sino humillante. Por eso pensé que esto es una forma de protesta”, dice el biólogo y director de educación de Provita, que también es conductor del programa El conuco de Prometeo en RCR.

José Rafael García fue el primer civil sobre el que tuiteó. “Fue el gran reforestador del Ávila. Además, forjó mi identidad como caraqueño, ecólogo y ciudadano”.

Apenas la etiqueta se hizo tendencia, Peláez se dedicó a leer a toda esa gran cantidad de personas que escribían con tanto entusiasmo sobre otras y quedó conmovido. “Recuerdo a una panadera que se esmeraba por mantener viva la tradición del pan larense y a Flor Isava, primera mujer miembro de la directiva del Comité Olímpico Internacional. Otros se referían a Arístides Calvani y hasta Pepeto López fue nombrado. Pero lo que más me gustó ver fue cómo los tuiteros exponían a sus héroes personales, los que eran fundamentales para su vida o su profesión. La gente entendió la importancia de darle valor a esas pequeñas victorias de convivencia y trabajo”.

Peláez sigue en Twitter a Rojas Millán, pero se han visto una sola vez en persona. “Coincidimos en el Metrobús”, señala.