Sociedad

Materias tecnológicas pasaron a ser opcionales en el nuevo currículo

Contenidos específicos sobre Computación, Informática o Programación son incluidos en Grupos Estables; dependerán de la infraestructura del plantel y las capacidades docentes

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AVN

 2.857 Centros Bolivarianos de Informática y Tecnología funcionan en el territorio nacional de acuerdo con datos del ME

El documento difundido por el Ministerio de Educación sobre la transformación curricular en educación media destaca la importancia del uso de la tecnología en la dinámica escolar. De hecho, el término está incluido en uno de los temas indispensables que “puede ser desarrollado en todas las áreas de formación o aquellas que sea necesario”. Sin embargo, el plan de estudios –oficializado en la resolución 143 publicada en la Gaceta Oficial 41044– no incluye expresamente asignaturas como Informática, Computación o Programación en las áreas de formación obligatorias a ser cursadas por los estudiantes.

Los principales contenidos relacionados a estas materias sí están descritos en los temas generadores de los llamados Grupos Estables, que serán cursados por el estudiante si es de su interés y si la institución educativa cuenta con la estructura y herramientas requeridas para que sean desarrollados.

Olga Ramos, miembro de la asociación Asamblea de Educación, reflexiona sobre la incorporación de las nuevas tecnologías en los procesos de enseñanza y aprendizaje, y afirma que actualmente las escuelas del sector oficial están en muy mal estado y no cuentan con un plan de ampliación de infraestructura, mantenimiento o dotación de equipamiento tecnológico.

A la fecha, el ME abarca 5.263.164 equipos Canaima entregadas –Canaimitas y tabletas– que forman parte de los componentes curriculares de educación media, así como los textos de la Colección Bicentenario.

Ramos, quien es especialista en políticas públicas educativas, considera que la entrega masiva de estas computadoras “es prioridad propagandística del gobierno”, pero indica que su calidad “no es tal como para que uno diga que es prioridad la incorporación de las nuevas tecnologías en el proceso de enseñanza”.

Carlos Calatrava, jefe del Departamento de Ciencias Pedagógicas y Filosofía de la Escuela de Educación de la Universidad Católica Andrés Bello, coincide en este punto. Destaca que de momento el país desconoce cuál ha sido el impacto de esas herramientas en el desempeño de los estudiantes que las han recibido. “No sabemos si lo están haciendo, pero no hay medición de los resultados respecto al rendimiento de los alumnos”, expresa.

Indica que además el ministerio no está desarrollando un software educativo que pueda ser una herramienta para dinamizar la pedagogía o, al menos, no lo han dado a conocer.

Potencial. Ramos exalta como un elemento clave la conexión a Internet y asegura que su falta en las escuelas deja a la mitad el potencial del uso de las herramientas. “Las Canaimitas traen algunas aplicaciones que se pueden aprovechar y lo que hacen es modernizar procesos, pero sin acceso a la información a través de la web los estudiantes están limitados a la información que la máquina pueda contener, como si fuese una enciclopedia”, señala.

 “Utilizar a las Canaimas como una especie de compendio entre una máquina de escribir, un proyector de diapositivas, una filmadora y una grabadora de voz no tiene mucho chiste cuando lo importante de las tecnologías es que puedas ir muchos más allá”, dice.

La especialista introduce dos aspectos más. Indica que para disfrutar de una dotación tecnológica las escuelas necesitarían garantizar mayor seguridad, pues han sido varias las instituciones que reportan robos de esos equipos.

También hace énfasis en que si los docentes no saben cómo manejar las tecnologías y sacarles provecho, tener esos recursos “es como tener un libro y no saber qué hacer con él”.

Ramos explica que los profesores que han podido recibir las Canaimas no han tenido formación suficiente para incorporarlas a su cotidianidad. Plantea que los educadores deberían poder conectarse con otros docentes, estudiar por Internet e idear cómo sus estudiantes pueden aprender, así como también desarrollar pensamiento crítico.

El déficit docente y las limitaciones de infraestructura son una experiencia que conocen en un liceo cerca de Los Símbolos. Una profesora, que prefiere no identificarse, cuenta que es encargada de uno de los 2.857 Centros Bolivarianos de Informática y Tecnología (CBIT) que funcionan en el país de acuerdo con el ME, creados para la formación sobre el uso de las TIC.

Cuenta que al inicio del año escolar 150 estudiantes se inscribieron en el área que formará parte de un grupo estable, pero solo había dos docentes y 18 computadoras, por lo que máximo pudieron abrir 2 cursos. “Tuvimos que hablar con ellos y explicarles la situación y recomendarles que se fueran a otras áreas”, dijo.

Visión a futuro. Antonio Ecarri, presidente de la Fundación Arturo Uslar Pietri, explica que la educación tiene que entrar en la agenda de un país “extraviado y deprimido”, y que como sociedad hay que discutir cuál es el plan de ruta para definir “hacia dónde vamos”, en especial porque el contexto mundial se mueve hacia otras direcciones que en Venezuela ni siquiera se están discutiendo.

“Los muchachos están divorciados de la educación porque lo que les enseñan no tiene que ver con ellos. La tecnología ha avanzado, pero la educación se quedó en el siglo XX. No le podemos pedir a un muchacho que pase 13 años metido en el sistema nada más que para que se gradúe de bachiller. Se va a graduar, ¿pero para qué?”.

Agrega que una reforma profunda debe incluir el perfil del educador. “Las universidades no pueden seguir formando maestros repetidores, facilitadores que dictan lecciones y listo”, y pone como ejemplo casos como el modelo de las escuelas al revés, una iniciativa que se aplica en California (Estados Unidos), en la cual los jóvenes eligen el área de conocimiento que más les interesa bajo la orientación de un tutor y pueden recibir lecciones en casa (en línea) y hacer las tareas en la escuela con los maestros.

Un ejemplo es la plataforma gratuita Khan Academy, un sitio web con información y lecciones de temas específicos en todas las áreas de conocimiento con clases presentadas en videotutoriales. Así, el estudiante puede retroceder, detenerse, anotar o parar la lección y volver en otro momento para retomarla en el mismo punto que la dejó. 

El presidente de la Fundación AUP enfatiza que si Venezuela realmente quiere superar el modelo rentista tiene que invertir en la base educativa de sus ciudadanos, tal como lo hacen países de la región como Chile y Ecuador; esa última nación logró incorporar el inglés en un nivel avanzado para bachillerato en liceos públicos e incluso sus estudiantes pueden salir con la certificación estandarizada TOEFL (Test de Inglés como Idioma Extranjero, por sus siglas en inglés).

En el caso de Venezuela, Ecarri lo relaciona con ejemplos concretos como la propuesta de gobierno de convertir al país en potencia turística: “Queremos apostar por el turismo, pero no incorporamos el inglés como una prioridad en los niveles básicos de educación. Si la intención es convertir el turismo en actividad productiva nacional hay que preparar a la gente desde el principio”.

Respecto al área ahora llamada Lenguas Extranjeras, las orientaciones metodológicas del ministerio indican: “Queremos resaltar que el área de formación está planificada para la enseñanza del inglés como lengua extranjera”. Reconocen que se trata de una lengua que se ha convertido en internacional y a través de la cual los estudiantes lograrán conectarse con personas de todo el mundo.

DATOS 

5,2

millones de equipos Canaima ha distribuido el Ministerio de Educación para los alumnos en el subsistema de educación básica.

2.857

Centros Bolivarianos de Informática y Tecnología funcionan en el territorio nacional de acuerdo con datos del ME.