Sociedad

Escolares van a pie a clases por falta de transporte

Los directivos de Bloque Unido se niegan asistir a reuniones con el alcalde Terán porque él evade dar respuesta sobre el ajuste tarifario

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Desde el lunes pasado, la crisis del transporte público en el estado Vargas se agudizó porque no hay vehículos que cubran la ruta urbana Catia La Mar-Caribe. Escolares, personas de la tercera edad y el resto de los peatones deben caminar largos tramos desde las parroquias La Guaira, Maiquetía y Carlos Soublette hasta los planteles o lugares de destino; en el caso de las más zonas más distantes, como Caraballeda y Catia La Mar, los usuarios esperan hasta dos horas en una parada.

Sergio Cárdenas, presidente del Bloque Unido de Transporte, señaló que los conductores se cansaron de reunirse con las autoridades debido a que no obtienen respuesta sobre el incremento de las tarifas y consideró que no hay voluntad política para atender la emergencia del servicio. “El problema debería ser una de las prioridades del alcalde José Alejandro Terán, pero él está extraviado. Tengo 15 días esperando por una reunión con la que él se comprometió”.

Informó que desde el pasado lunes hay menos buses en circulación porque los choferes no tienen recursos para cubrir los gastos básicos de los vehículos. “Un litro de aceite de motor supera el millón de bolívares y una unidad requiere varios litros porque la flota es vieja. Con la actual tarifa solo obtenemos los ingresos suficientes para mantener el carro a media máquina. Preferimos tenerlos parados”, aseguró.

Señaló que no se puede presionar al sector sacando camiones convoy de la GNB para paliar la crisis. “Ese Plan Centella se convirtió también en una tortura para el usuario debido a que es lo único que está circulando en las vías, pero con cinco camiones no se resuelve el problema del servicio y, además, no son aptos para mujeres y niños. La solución no es solo un aumento de tarifa sino parar la inflación y de eso no se ocupan”.

Josefina Márquez, una usuaria que a diario se traslada desde donde vive en Catia La Mar hasta su trabajo en la calle Los Baños, en Maiquetía, afirma que vive una tragedia en las horas pico cada vez que regresa a su hogar. “En esos camiones no me monto, prefiero esperar”.

Juan Briceño, otro usuario, se quejó de los maltratos que se les da a los pasajeros de la tercera edad. “Es terrible porque nos obligan a pagar antes de abordar la unidad, de lo contrario no nos dejan subir”.