Opinión

Motta y el Récord Guinness

Si alguien ha sufrido en el transcurso de este disparatado gobierno bolivariano es el general Luis Motta Domínguez, ministro del Poder Im-Popular para Energía Eléctrica. En contrapartida, el alto oficial ha puesto a sufrir, casi a diario, a muchos venezolanos con los frecuentes apagones que, según cuenta él mismo, se deben a una sucesión de sabotajes cometidos por una misteriosa red de enemigos de la revolución, dirigida (¿hay que decirlo?) por el imperio y sus agentes en Venezuela.

Ya quisiera Trump o Putin reclutar a estos saboteadores tan eficientes y a la vez tan escurridizos, para emplearlos como una eficaz arma de guerra que desmoraliza a los potenciales enemigos porque les encierra en la oscuridad y el desánimo, en la sed y el hambre, en el silencio y el miedo. ¿Quién desea deambular libremente por allí sumido en las sombras, donde el crimen prevalece y la maldad impera? Nadie, a menos que sea Tamakún, el vengador errante.

A comienzos de la “revolución bonita” se les atribuían a ciertos animales la capacidad de causar averías a las líneas de transmisión de energía eléctrica; pero, pasado cierto tiempo y tomando en cuenta la capacidad inagotable de los venezolanos de hacer chistes sobre los errores gubernamentales, hubo la necesidad de atreverse a buscar otras causas más peligrosas y políticas. Que a una iguana, una rata, un perro callejero o un pájaro carpintero se les señalara de ser los causantes de tantas desazones para la población resultaba poco menos que ridículo.

A menos que la CIA les hubiera entrenado malévolamente para morder y comerse un cable, pero no cualquier cable, ¡ojo con eso!, ciertos cables indispensables y extremadamente fundamentales, al punto de que si sufren un mordisco de esos animaluchos dejan sin luz eléctrica a toda la capital de la república y, para mayor daño, las áreas circunvecinas y quizás, si la suerte les acompaña, pues llegan un poco más allá. La CIA es la CIA, y a no confiarnos, macho, pues de que se las trae...

Lo cierto es que, a los pocos días de recorrido que llevamos este año, ya avisan los del sabotaje que van a mayores. Así que a prepararse que lo que viene es de padre y señor mío. En un programa mañanero de la televisión bolivariana recibieron a nuestro célebre general Motta Domínguez, gran estratega en la guerra contra las sombras, con esta pregunta un tanto socarrona: “Buenos días, ministro. ¿Nos volvieron a quemar otra subestación eléctrica?”.

Abusadora la preguntita, pues de ella se desprende que ya lo de quemar subestaciones eléctricas está de moda este verano. Hacen pasar por tontos a una minoría que inútilmente se quedó con las ganas del apagón y ahora la ven con malos ojos los del pueblo vecino. A ver, Motta Domínguez, un poco de seriedad en la repartición que a todos les toca, oiga que hablamos en serio. Se le puede armar la de Cataluña, que esa sí es gorda. Allá no hubo muertos a tiros como aquí, más de 270 jóvenes asesinados, pero igual el president de aquí se lanzó a la reelección armando un tinglado.

En todo caso le pedimos que nos apoye para que la candidatura del general Motta Domínguez llegue hasta el libro Guinness como el ministro con más sabotajes, no solo en Venezuela sino en el resto del mundo.