La oficina de prensa de Deutsche Bank no quiere referirse al monto del préstamo. Sin embargo, un portavoz confirmó que Venezuela recibió un préstamo hace 5 años y no lo ha pagado. Bloomberg había informado previamente que el mayor banco alemán recibió en garantía cerca de 20 toneladas de oro venezolano. El préstamo ascendió, según datos de Bloomberg, a 750 millones de dólares.

Maduro vende continuamente oro, dice el diputado opositor venezolano Ángel Alvarado a Deutsche Welle. El parlamentario sigue los caminos del tesoro dorado del Estado. «La venta se mantiene oculta», asegura.

El experto venezolano Günther Maihold, de la Fundación Ciencia y Política, no descarta incluso una venta masiva del oro. «Los metales preciosos son una forma de inversión que se puede convertir rápidamente en efectivo y también se puede mover más allá del sistema financiero internacional», advierte Maihold.

Incluso las cifras oficiales reflejan este desarrollo. Así, desde finales de 2014, las reservas de oro de Venezuela han disminuido de manera constante y se han reducido a la mitad a principios de este año. El precio del petróleo, la fuente de divisas más importante de Venezuela, descendió fuertemente en 2014. El supuesto indica que Nicolás Maduro siguió adelante con los programas de redistribución del «socialismo del siglo XXI» tras el fin del auge del petróleo, en parte, gracias a la venta de reservas de oro.

Dado que la miseria económica de Venezuela ha aumentado, la venta de oro también se está acelerando. Las sanciones a las exportaciones petroleras  venezolanas por parte de Estados Unidos han aumentado la presión sobre el gobierno desde enero. «El oro es actualmente una de las pocas fuentes restantes de divisas» para el gobierno, dice Alvarado.

Oro por víveres

Además del oro de las bóvedas del Banco Central, el oro en minas de Venezuela también desempeña un papel importante en esto. En total, la organización World Gold Council registró una producción de 23 toneladas en 2017. En comparación con América Latina, Venezuela produce poco oro, pero tiene grandes depósitos. Al igual como ocurre con el petróleo, el país carece de la capacidad para procesar el metal.

Esto solía hacerse en Suiza, que procesa 40% del oro extraído en todo el mundo. «Tenemos un acuerdo con Turquía para la refinación de nuestro oro», dijo el año pasado el ministro venezolano Víctor Cano. «Imagínese que lo hacemos en Suiza y lo retienen debido a las sanciones», añadió.

Sin embargo, no hay pruebas del regreso de barras de oro de parte de Turquía, según el periódico Tagesspiegel. Una investigación realizada por el periódico español El País reveló que Turquía entregó alimentos por un valor aproximado de 61 millones de dólares a Venezuela en los primeros meses de 2018.

¿Liquidación hasta inicios de 2020?

Hasta 2011 Caracas tenía todavía sus reservas de oro distribuidas en cajas fuertes en todo el mundo. En ese momento, el entonces presidente Hugo Chávez cambió de opinión y hoy se sabe que menos de 60 toneladas permanecen en el extranjero, la mitad de ellas, según Tagesspiegel, en Rusia.

Pero la necesidad parece grande, por lo que a principios de este año hubo informes que señalaban que 15 toneladas habrían pasado de las dependencias del Banco Central del país suramericano a Emiratos Árabes Unidos. En otros lugares, el oro venezolano está apareciendo repentinamente. Por ejemplo, las autoridades de Uganda encontraron 7,4 toneladas de oro, aparentemente contrabandeadas.

Las ventas de oro son muy molestas para Estados Unidos, que quiere cortar el flujo de dinero al gobierno de Maduro mediante sanciones, lo que incluye una prohibición de que las compañías estadounidenses comercialicen con oro venezolano.

La oposición venezolana también está molesta, pues la venta de oro se ha llevado a cabo sin el consentimiento de la Asamblea Nacional, tal como lo ha lamentado el diputado Carlos Paparoni, que es parte del equipo del presidente interino Juan Guaidó. Él calcula que el año pasado el Banco Central vendió un total de 73 toneladas correspondientes a las reservas de oro venezolano.

La agencia Reuters citó fuentes del Banco Central de Venezuela a mediados de abril, que han hablado de 30 toneladas vendidas desde principios de año. Las reservas del metal se habían reducido a unas 100 toneladas, lo que corresponde a un valor de poco más de 4.000 millones de dólares. «Me temo que al final no quede nada de nuestras reservas de oro», lamenta Ángel Alvarado.

Si los números de Reuters son correctos y el Estado mantiene el ritmo actual de ventas, entonces los temores de Alvarado podrían hacerse realidad a comienzos de 2020.


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