Economía

General Motors cesó operaciones por el embargo de su planta

La empresa aseguró que cancelará todas las obligaciones a los trabajadores y que seguirá vendiendo repuestos en Venezuela

General Motors

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GM había hecho todo lo posible por permanecer en el país, pese a las dificultades para adquirir los insumos importados por el control cambiario

General Motors anunció el cese de sus operaciones en el país luego de que el martes fuera embargada su planta de ensamblaje en Valencia, Carabobo, como respuesta a una demanda que interpuso un concesionario del Zulia hace 17 años.

“El martes la planta de la empresa fue sorpresivamente tomada por las autoridades públicas, quienes asumieron su control e impidieron el desarrollo de las actividades. Adicionalmente otros activos de la empresa, como vehículos, fueron sustraídos de manera ilegal de sus instalaciones”, informó la compañía en un comunicado emitido el miércoles en la noche.

GM aseguró que el embargo fue dictado en total desconocimiento del derecho a la defensa y al debido proceso, y ocasionó un daño irreparable a la compañía, a sus 2.678 trabajadores, a 79 concesionarios en todo el país y a sus proveedores, que representan más de 55% de la industria nacional de autopartes.

“GM rechaza contundentemente esta arbitraria medida, y ejercerá vigorosamente todas las acciones legales dentro y fuera del (país) en contra de (esta)”, añadió la empresa.

Refirió que en la medida en que las autoridades lo permitan, cumplirán con todas las obligaciones legales con respecto a la finalización de la relación laboral con sus trabajadores, “debido a causa ajena a la voluntad de las partes”.

La empresa agregó que continuará brindando servicios de posventa y repuestos a todos sus clientes a través de los concesionarios y no descarta volver a operar en el país. “La compañía confía en que en el tiempo prevalecerá la justicia y regresará para continuar liderando el mercado venezolano”.

17 años atrás

La demanda que causó el embargo se originó en 2000 cuando GM decidió revocar la concesión a un distribuidor zuliano por su bajo desempeño y por violar las cláusulas contenidas en el contrato. Pero no fue hasta este martes cuando un tribunal del Zulia falló a favor de los demandantes, que presuntamente son allegados al gobierno.

Una fuente ligada a la empresa aseguró que la demanda carecía de sustento y que el monto que pidieron los zulianos (476 millardos de bolívares) excede toda lógica.

La fuente recordó que antes del embargo, GM había hecho todo lo posible por permanecer en el país, pese a las dificultades para adquirir los insumos importados por el control cambiario.

“GM llegó a liderar el mercado nacional, pero la situación se puso tan difícil que el año pasado no pudieron ensamblar ni un vehículo. Aun así no se fueron”.

La fuente añadió que la compañía había firmado cuatro acuerdos para proseguir la producción con planes como el de Ford y Toyota, que consiste en la importación de insumos con recursos propios, para ensamblar vehículos que luego se venden en dólares y bolívares. “Pero no era fácil. La gente no tiene para comprar tantos vehículos en dólares”.