Economía

Corpoelec entra en default al no pagar el bono Elecar

El 9 de noviembre la empresa debía cancelar 27,6 millones de dólares en intereses a los tenedores, luego de que culminara el período de gracia de 30 días

Corpoelec

Corpoelec entró en default, o incumplimiento, al no honrar el pago a los tenedores del bono Elecar 2018 por 27,6 millones de dólares, luego de que culminó el 9 de noviembre el período de gracia de 30 días para la cancelación, de acuerdo con un comunicado del síndico de bonos Wilmington Trust.

Esa entidad fue notificada del default por el agente de pago, luego de no haberse recibido los recursos. Según el cronograma de pago de los bonos venezolanos, la transferencia para honrar este compromiso por parte de Elecar debió ejecutarse el 10 de octubre.

“La incapacidad del emisor de pagar los intereses vencidos de las notas en o antes del 9 de noviembre de 2017 constituye un incumplimiento, en virtud de la Sección 5.1 del Contrato de Fideicomiso”, escribió Wilmington Trust en la carta a los tenedores de bonos.

Los papeles de Elecar fueron colocados por un total de 650 millones de dólares al 8,5%, por lo que ahora el reclamo legal de los acreedores será por la emisión completa y no solo por los intereses no cancelados. Sin embargo, Corpoelec aseguró en Twitter que había transferido a las instituciones financieras los recursos correspondientes al pago del bono 2018. “Cambios en la operatividad han afectado las transacciones”, aseguró la estatal.

A Alejandro Guilarte, analista financiero de Rendivalores, le llama la atención el comunicado de Corpoelec. “Que emita un comunicado hoy (ayer) diciendo que canceló hace dos días es muy extraño. La compañía supuestamente pagó, pero eso no ha sido confirmado ni por los tenedores de bonos ni por los agentes de pago. Por ende, al incumplir el período de pago, aunado a que todavía no ha llegado, se mantiene en estado de default”, dijo.

Advierte que el impago de la empresa se origina en un momento sumamente delicado y volátil de la deuda externa venezolana, y con los ojos puestos en el gobierno y Petróleos de Venezuela. El jueves de la semana pasada la estatal debía cancelar el vencimiento de 81 millones de dólares del Pdvsa 2017, pero se retrasó varios días. “Está confirmado el pago. Varios tenedores ya lo han recibido, razón por la cual no debería caer en default. Sin embargo, se hizo después de la fecha estipulada. A diferencia de los intereses, las amortizaciones o vencimientos tienen solo tres días hábiles después del vencimiento para pagar, porque los montos son mucho mayor y al mercado le asusta porque los tenedores necesitan su dinero”, indicó.

Guilarte informó que la Asociación Internacional de Swaps y Derivados se reunió ayer y no llegaron a un consenso por lo que decidió reunirse el lunes en Nueva York para evaluar las consecuencias de un atraso de pagos de la Pdvsa a sus acreedores internacionales.

En este caso se manejan dos escenarios: que no declaren default, porque se pagó la amortización o que  declaren default, a pesar de que pagó. En este caso, Pdvsa tendría que iniciar el pago de CDS (Credit Default Swaps, seguros contratados por los acreedores para resguardarse de deudas impagas)”, dijo.

Además, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos publicó nuevas indicaciones para los inversionistas estadounidenses. El organismo estableció el marco que regularía las reuniones con las autoridades venezolanas, y señaló que podría autorizar nueva deuda si esta es aprobada por la Asamblea Nacional.

El dato

 El Banco Interamericano de Desarrollo reconoció “demoras” en pagos por parte de Venezuela, cuya deuda con la institución es de 6,5 millones de dólares, en medio de la aguda crisis económica que encara el gobierno de Nicolás Maduro, quien ha ordenado refinanciar toda su deuda externa. “Durante este año hemos registrado demoras puntuales en ciertos pagos por parte de Venezuela”, afirmó a EFE un portavoz del BID, que pidió el anonimato. En concreto, indicó que “al 25 de octubre, el importe total de saldos vencidos e impagos (incluso capital e intereses) asciende a 6,5 millones de dólares, o 0,3% del saldo de préstamos a Venezuela”.