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Aníbal Sánchez tendrá otra oportunidad

Brad Ausmus, manager de Detroit, decidió que el venezolano será el abridor del equipo este lunes, contra Seattle. El derecho viene de recuperarse de una lesión

Aníbal Sánchez

Aníbal Sánchez ha sido extremadamente sincero, tanto así que no ha podido engañar a muchos bateadores en las últimas dos temporadas. En el lapso, el venezolano ha permitido 121 carreras limpias en 174.1 innings, guarismos que se traducen en una efectividad de 6.25. La trasparencia del derecho también ha habitado en sus palabras. Nunca ha negado que atraviesa un pronunciado bajón y ha sido bastante autocrítico.

Incluso dio un paso atrás para tratar de recuperarse: fue a las menores para encontrar la eficacia perdida. Al final resultó una decisión propia, pues fue el quien dio el sí a la propuesta del alto mando de los Tigres de Detroit.

Después de casi un mes con el Toledo Mud Hens, filial Triple A de la organización, Sánchez tendrá otra oportunidad. Inesperadamente el manager Brad Ausmus lo nombró como el abridor de este lunes, contra los Marineros de Seattle.

“Ha lanzado muy bien y aceptó esa misión (de ir a las menores). Tendrá otro chance de abrir con nosotros, ya veremos”, le comentó el piloto al Detroit Free Press. “Ha soltado bien la bola, tiene un buen cambio y su velocidad ha ido en aumento hasta alcanzar las 93 millas por hora”.

Con el Toledo, el maracayero ha lanzado 15.2 innings y aislado ocho carreras merecidas. Además estuvo en la lista de incapacitados desde el 3 de este mes hasta el viernes, debido a que se lesionó una de las corvas, por eso las incógnitas todavía existen. Pero eso no detiene el optimismo de Ausmus.

“Ha estado bien”, aseguró. “Ha rondado los 85 lanzamientos de salida, así estuvo en su último trabajo”.

Si bien siempre había sido su rol hasta perder la continuidad el año pasado, será la primera vez que Sánchez fungirá como iniciador de Detroit esta temporada, en la que le han pisado el plato limpiamente en 21 ocasiones en la misma cantidad de episodios.

No obstante, hasta en tiempos difíciles siempre existe un elemento positivo. Para Sánchez su cambio de velocidad es un motivo para sonreír. El pitcheo ha conseguido más swings fallidos que el año pasado (de 34.85% a 36.11%, de acuerdo con brooksbaseball.net), eso ha beneficiado colateralmente a su recta de cuatro costuras y elevado su promedio de ponches por cada nueve innings de 7.9 a 9.4, con respecto a la zafra anterior.