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Adrián Solano: entre la burla y la fama

El joven esquiador maracayero afirmó que tiene nuevos proyectos y ha recibido ofertas para entrenarse en el exterior

Adrián Solano

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 Adrián Solano piensa en uno de sus momentos más críticos en Finlandia

Por ÁNGEL APONTE
aaponte@el-nacional.com

Adrián Solano, un joven venezolano de 22 años de edad, que en enero fue retenido en Francia cuando iba camino al Mundial de Esquí Nórdico 2017 en Finlandia y se convirtió en el hazmerreír de las redes sociales en las que fue objeto de burlas, críticas y reclamos por su desempeño en el evento, piensa seguir adelante en el deporte que lo dio a conocer en todo el mundo.

“Me siento bastante sorprendido y aún no me acostumbro al acoso de la prensa y de las personas que a diario se me acercan para conocer mi odisea y preparación para el exigente deporte que no se practica en nuestro país”, afirmó el joven que hasta el jueves 23 de febrero era un total desconocido.

Solano, nacido el 10 de octubre de 1994 en Maracay, cursó estudios en el colegio Trino Celis Ríos de Palo Negro y no se amilanó por su pésima actuación en el Mundial de Esquí Nórdico, sino al contrario, afirmó que continuará con su preparación.

Tiene nuevos proyectos, ha recibido ofertas para entrenarse en el exterior y aspira a que en dos o tres meses lo llamen para participar en una competencia del mismo ranking de la que estuvo y demostrar que con tenacidad, constancia y dedicación puede destacarse en la disciplina.

“Todo esto es nuevo para mí y mi familia, pero gracias a Dios empresarios finlandeses vieron el esfuerzo que realicé durante la carrera y todo lo que pasé para llegar a esa competencia y por eso me quieren apoyar para que continúe mis prácticas”, aseguró.

Otras ofertas. “También he recibido ofertas de otros lugares, pero estamos aprendiendo a manejar la situación para prepararnos para otra participación”, explicó el joven de oficio cocinero, que afirmó que además del fútbol, el beisbol y los entrenamientos que realizó durante el cumplimiento del servicio militar, también practicó el Skyroller, mejor conocido como el esquí sobre ruedas, en el Parque del Ejército (Las Ballenas), donde también hace barras y paralelas como parte de su rutina de entrenamiento.

“Ya me monté en el toro y ahora me toca agarrarlo por los cachos. Es una meta que me propuse y la voy a cumplir. Haré todo lo posible por lograrla. Voy a dar todo lo que tengo para que los que se burlaron de mi actuación digan un día lo contrario y se sientan orgullosos de mí”, enfatizó Solano, que piensa seguir forjando su carrera como esquiador profesional, con certificado de la Federación Internacional de Esquí.

“Mi vida dio un giro de 180 grados. Realmente puedo decir que tengo una meta que alcanzar y me siento muy orgulloso, porque ahora existen periodistas y medios de comunicación interesados en mi mundo”, afirmó el joven que labora en el restaurante Espacio Burger de Maracay.

Entrenador. Solano manifestó que antes de realizar el viaje a Finlandia lo consultó con César Baena, quien estuvo de acuerdo con su participación y le manifestó que lo peor que podía hacer era no intentarlo.

“Conocí a Baena hace más de un año en una actividad que se celebró en la Organización BolivarianaEstudiantil, donde él habló de su trayectoria como esquiador profesional, nos contó sobre sus Récords Guinness y nos invitó a practicar esquí nórdico. La proposición me pareció interesante y, como a mí me gustan los retos y hacer cosas distintas en la vida, lo intenté”, afirmó.

“La única persona que me ayudó, además de Baena, fue un finlandés llamado Aleksi Valavuori. Él ni siquiera sabía de la existencia de Venezuela, pero vio mi nombre en un periódico de su país que informó sobre mi deportación en Francia y me contactó”, dijo.

En entrevista concedida al portal Contrapunto Solano afirmó: “Varios domingos realicé una especie de clínica deportiva de rollersky con Baena. Durante un año no falté nunca a los entrenamientos, fui el único que se interesó. Parece mentira, pero ese año de práctica sobre ruedas creo que me sirvió. Si cualquiera es puesto en la nieve sin ningún tipo de entrenamiento previo sobre esa superficie, no llegarían ni al kilómetro, y yo recorrí 5 de 10. Hasta para mí es sorprendente todo esto”.

El viaje

“Trabajé mucho, tuve varios empleos a la vez y recibí apoyo de mis amigos y familiares. Yo me tracé una meta y mira, ¿qué te puedo decir? Soy insistente, soy de esas personas fastidiosas con las metas que, cuando se proponen algo, lo logran. Hasta mi abuela, y esto me da mucho sentimiento, me dio su pensión en aquel entonces, porque no me alcanzaba para comprar el pasaje con lo que yo tenía. Obviamente con ese poco dinero de mi abuela no fue que resolví, pero fue un granito de arena. Yo me endeudé, pasé tanto trabajo como para que esa gente allá me dijera que no me dejaban entrar porque lo que yo quería era emigrar”, publicó la página web.