Sociedad

En Venezuela se incrementa la cifra de subnutridos

Las personas mal alimentadas pasaron de 2,8 millones en 2015 a 4,1 millones en 2016, según estudio de la FAO de 2017

desnutrición

En toda América Latina, Venezuela es el país con más aumento en el número de subnutridos; es decir, de personas mal alimentadas, al pasar de 2,8 millones con subnutrición en 2015, a 4,1 millones en 2016, con una prevalencia de 13% de su población, señala el informe sobre el Estado de la Seguridad Alimentaria y Nutrición en el mundo correspondiente a 2017. Aunque en el Caribe no aumentó el hambre, esta región sigue teniendo más prevalencia con 17,7% de su población. La peor situación la tiene Haití, donde casi 47% de su población sufre de hambre.

Pero además en todos los países de la región la obesidad está “desbocada” lo cual se ha convertido en un problema de salud pública, alertaron los expertos de la FAO durante la 44ª sesión plenaria del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial en la que fue presentado el informe Panorama de la seguridad alimentaria y nutricional en América Latina y el Caribe.

El hambre aumentó 6% en América Latina en 2016, el primer retroceso en una década, debido a las depresiones económicas. Después de avances en materia de malnutrición, la región sumó 2,4 millones de personas más que no cuentan con suficientes alimentos para cubrir sus necesidades calóricas básicas, lo que supone un total de 42,5 millones de subnutridos en América Latina, equivalente a 6,6% de su población total.

“Vamos por mal camino. La región ha dado un paso atrás importante en una lucha que venía ganando”, dijo el representante regional de la FAO, Julio Berdegué, al entregar el informe en rueda de prensa en Santiago de Chile.

En el estudio se destaca que cada vez más adultos y niños se están convirtiendo en obesos, tanto en los países desarrollados como en los países en vías de desarrollo. En Suramérica, 7,4% de los niños menores de 5 años sufre sobrepeso y obesidad, al igual que 6% de los niños de América Central y 6,9% de los del Caribe.

“Esto puede afectar a las generaciones futuras”, alertó Graziano de Silva, quien pidió “políticas más activas” para impulsar la creación de sistemas alimentarios sostenibles. “Se trata de una tarea ingente que los gobiernos por sí solos no podrán llevar a cabo”, puntualizó.