Economía

José Guerra: Billetes de 100 bolívares costaron $300 millones y se quemarán

El diputado propuso al gobierno nacional que se mantengan en circulación todos los billetes del actual cono monetario. Denunció que se pretende señalar a las entidades bancarias como responsables de la escasez de efectivo

José Guerra en rueda de prensa

Foto: Twitter @unidadvenezuela

El economista aseguró que el nuevo cono monetario no durará ni un año

La impresión de los billetes de 100 bolívares tuvo un costo de 300 millones de dólares desde la reconversión monetaria de 2008 hasta 2016. En total, fueron 6 millardos de piezas que serán quemadas a partir del próximo 2 de enero, criticó José Guerra, economista y diputado a la Asamblea Nacional por la Mesa de la Unidad Democrática.

“No hay ningún país del mundo que mate un billete, estos se extinguen por el desuso, el deterioro y porque dejan de ser práctico”, expresó Guerra este miércoles en rueda de prensa.

A su juicio, la quema de los billetes de 100 bolívares es un lujo que se dará el gobierno. Además, advirtió que las piezas del nuevo cono monetario no llegarán a corto plazo, lo cual afectará principalmente a distintas poblaciones venezolanas no bancarizadas.

El legislador propuso que se mantenga en circulación, de forma indefinida, todos los billetes del cono monetario actual, aun los de 100 bolívares. También planteó una campaña informativa, realizada por el Banco Central de Venezuela (BCV), sobre el papel moneda que entrará en circulación.

Guerra responsabilizó al BCV y al Ejecutivo nacional por la situación, ya que no hicieron caso a las advertencias. "La escasez de billetes es proporcional a la inflación. Mientras más suba la inflación, más billetes se van a requerir", explicó. 

El parlamentario aseveró que el nuevo cono monetario no durará ni un año. Lamentó las colas que deben hacer las personas en las colas y destacó la incertidumbre presente en el ámbito económico.

Por último, Guerra denunció que el gobierno construye una matriz de opinión con el fin de culpar a los gerentes de los bancos por la escasez de efectivo.