Opinión

Trucos del “voto por ahora”

Alicia Freilich

Es un hecho. Lo que resta de Venezuela está desgobernado por una larga mesa repleta de manjares mineros y drogas cuyos comensales son en orden jerárquico: Raúl Castro con sus militares y súbditos en cuarteles de la Fuerza Armada chavezista que ya no es nacional y el PSUV tampoco venezolano sino su embajada y gabinete plenipotenciario. El imperio pobre busca perpetuarse en su protectorado rico exvenezolano desde la presidencia. Su tribunal nada supremo ni de justicia se sirve de una mesa para meriendas machodependientes llamada CNE, cuyas misiones son obstruir, retardar, engañar hacer del fraude comicial una institución de apariencia legal. Eso es discriminación fascista.

Sabiendo esto desde hace tantos años funcionó la MUD, una mesa mediana de tres patas frágiles porque sus partidos ya muy partidos representaban a sus jefes o dirigencia con escasos militantes y algunos simpatizantes, restos de la Venedemocracia. No había otra opción, pues todavía muchos creían que el militarismo totalitario se combate y se derrota con el voto, instrumento vital de las sociedades libres regidas por constituciones republicanas civilistas. Eso es historia universal.

Luego de quitarle poder a la muy legítima y nacional, esa sí, Asamblea electa por voluntad mayoritaria popular, de anular el referendo y otros sufragios consagrados por ley, después del tramposo fulano diálogo con ayuda papal, ahora se prepara otro presunto desde el sospechoso Rodríguez Zapatero culpable en gran parte de la actual crisis española. Todo esto por órdenes castristas esperando el alza del precio petrolero y para evitar que Trump rompa la alianza de Obama con su tiranía.

Pronto ofrecerán elecciones regionales para el julio próximo, posibles con el gigantesco préstamo chino que no para de llover y quién sabe si con billetes narcolavados bien protegidos hasta la fecha señalada para su regalo de chantaje a la pobrecía, los empleados públicos y felices enchufados.

¿Será que la nueva MUD y sus prestigiosos profesionales añadidos no saben estas verdades tan obvias? ¿Creen que si ocurre el milagro de la victoria opositora en 20 de las 24 gobernaciones militarizadas, el castrismo venecubano, esta vez, como ángeles y serafines, entregaría esos territorios ya cuartelarios que resguardan sus minas personales y grupales?

Frente a desnutrición aguda, hambruna en basureros, graves epidemias renacidas, creciente mortalidad infantil y general por carencia alimenticia y medicinal, hamponato político gubernamental y sus derivados delincuentes en calles y prisiones, la pobreza multiplicada, resulta increíble que se siga garantizando con teorías académicas resultados positivos para un futuro libre que ahora sí, dicen, está asegurado. Eso es refrendar el juego a la engañifa electoralista repetida por dos décadas y a punto de legitimarse por ley ilegal que termina decidiendo cuáles partiditos quedan para aplastarlos con su rojo partido único.

En caso de lograrse la dura transición, taima que necesita el régimen pues solo tiene la opción represiva tipo Videla o Pinochet o dar largas electoralistas buscando cómo salir de su laberinto, después de ese lapso habrá que remodelar el tan nefasto micropartidismo caudillista para adaptarlo a la modernidad por ejemplo en cuatro puntos cardinales de los programas liberal (los diversos AD con Voluntad Popular), conservador (Copeyes con Primero Justicia), neoizquierdas con los exchavistas, y el totalitario populista con sus despojos.

¿Fantasías literarias de opinante cómoda? Quizás.

Antes toca activar la concreta salida inmediata del régimen sobre la cual usted, atento lector, puede y debe actuar como su principal protagonista.