Opinión

¿Transición o traición?

Después de cinco meses de protestas continuas en todo el país y resistiendo la más brutal y despiadada represión de la tiranía genocida castro-chavista, los venezolanos hemos logrado grandes cosas. En primer lugar, el mundo repudia la violación de derechos humanos en Venezuela, el socialismo del siglo XXI perdió la calle y, no menos importante, el ciudadano ya no tiene miedo; es un gran triunfo para este país libertario.

La condición actual está dada para iniciar el proceso de transición, un mandato que dimos en 2015 cuando se eligió la Asamblea Nacional donde cada diputado se comprometió con la renovación de los poderes públicos; como si fuese poco ratificamos ese mandato el pasado 16J; además, el mundo nos acompaña y desconoce la instalación de esa asamblea comunista; el país se ha expresado en las calles y las fuerzas armadas nacionales se hacen sentir de tal manera que el proceso de transición es un imperativo moral y es un mandato.

Como repuesta a este clamor la cúpula de la MUD nos anuncia que participará en las “elecciones” regionales. Sin duda alguna esto representa una cachetada para los ciudadanos que hemos dado todo en las calles. Ellos argumentan que no deben perder espacios y por eso participarán en el proceso convocado por el CNE cubano. Pues bien, desde 2004 hemos presenciado la mayor cantidad de fraudes que ha perpetuado Tibisay Lucena por órdenes de los Castro. Año 2013: Capriles desconoce los resultados y Maduro se compromete a contar los votos; al siguiente año este se juramentó y el reconteo de votos no se realizó. Año 2015: la MUD gana mayoría calificada en la Asamblea Nacional; meses después por órdenes de los Castro se aniquila el Parlamento quitándole todas sus funciones, persiguen a alcaldes, encarcelan gobernadores, los diputados que elegimos no fueron capaces de defender a tres diputados sacados a las patadas de la AN y ahora nos vienen a decir que van a “elecciones” para ocupar espacios. ¿Esto es en serio?

La cúpula que en 2014 apaciguó la calle asistiendo a la estafa de “diálogo”, en 2016 entregó el revocatorio con aquello que Chúo Torrealba denominó como un “prediálogo”. En 2017 el país se rebela, el mundo desconoce la tiranía y los personajes nos vienen a decir que debemos participar en unas elecciones. Esto tiene un solo nombre y se llama complicidad, colaboracionismo. De transición se ha convertido en una traición para todos los venezolanos, especialmente para los familiares de los jóvenes fusilados en estos meses de desobediencia civil. Se trata de jóvenes que salieron a las calles exigiendo elecciones regionales y que bajo un solo grito decían “libertad”.

Los venezolanos no podemos permitir una traición más. Llegó el momento de desconocer una falsa oposición que hoy nos dice que la salida es cohabitar con el sistema; porque participar en estas elecciones es hacer “gobierno” con esta tiranía: un gobernador le rinde cuenta al Ejecutivo y este depende de los recursos que el “presidente” le apruebe. Nosotros no queremos pacto de gobernabilidad con un sistema que ha destruido a una nación. Hoy nuevamente vemos la traición del statu quo MUD-PSUV, ellos pretenden repartirse cuotas de poder mientras los venezolanos comemos arroz picado. El país grita transición y no traición, y lo vamos a lograr porque estamos determinados a ser libres y más temprano que tarde rendirán cuenta no solamente la narcocúpula sino sus colaboradores que hoy sostienen este sistema. Resistencia por la transición.