Opinión

El socialismo es la fábrica de parásitos

Venezuela es el mayor ejemplo de un socialismo a ultranza en plena transición hacia el comunismo; un sistema que con el pasar de los años ha perfeccionado su control en la región sudamericana. Consiste en quebrar la voluntad del individuo considerando que el punto débil común es el hambre. Al poner a alguien a pasar hambre, llegará el punto en que su resistencia quiebre, ese es el mayor éxito de los regímenes comunistas, y para ello es necesario atacar los espacios de producción de un país.

Lo que le da vida a una ciudad es el comercio, no solo los grandes negocios, sino los pequeños; es el capital lo que genera la independencia de los ciudadanos solo una economía de libre mercado nos puede garantizar la libertad individual de cada ciudadano, por eso hemos visto cómo en estos años de tiranía comunista el sistema se ha ensañado contra los productores para aniquilar el espacio de libertad de cada ciudadano de esta nación.

El Estado ha sido tan perverso que no solamente controla la economía del país, hoy controla tu vida; es el socialismo una fábrica de parásitos que somete al ciudadano a la esclavitud y dependencia de lo que ellos de manera criminal denominan “ayudas sociales”, ciudadanos enloquecidos por recibir cierta cantidad de dinero que el sistema le abona para que este se olvide de protestar por su libertad.

El sistema crea las condiciones de miseria anulando la propiedad, medios de comunicación y sometiendo a los pocos empresarios que persisten, la creación del criminal método de control “carnet de la patria”, bolsas de comida “CLAP” y bonos de Navidad son solo una estrategia que usan los comunistas para que los ciudadanos se subordinen al sistema recibiendo estas migajas que los convierte en personas dependientes del Estado-mafioso-criminal y comunista. Venezuela está siendo traspasada, junto con todas sus riquezas, al eje de comando del socialismo internacional. La idea es crear franquicias del “socialismo del siglo XXI” en diversas regiones de este continente.

El socialismo hace de las necesidades y la pobreza su base fundamental, de modo que la tendencia según ellos es premiar a los ciudadanos que no tienen; para lograrlo les roban el patrimonio a aquello ciudadanos que sí producen, son exitosos y acumulan riquezas producto de su trabajo y esfuerzo, generando resentimiento en el ciudadano que ellos denominan “desamparado”; la idea principal es la “igualdad”, pero no ante la ley sino ante la pobreza.

Hoy los venezolanos vivimos la verdadera aplicación de lo que es socialismo iniciando al comunismo. Quienes te digan que esto no es socialismo, apártate de ellos porque allí se esconde un socialista frustrado con Maduro que piensa que el socialismo sí funciona si lo aplican ellos. El socialismo es un sistema creado para multiplicar parásitos y esclavizar, y acá en Venezuela está siendo bien aplicado. Un sistema que hoy controla cada rincón del país, cada espacio, empresa, escuelas, medios de comunicación, un sistema en el ADN de la clase política en pugna MUD/PSUV, y contra ello los ciudadano debemos rebelarnos para revertir esta terrible y tenebrosa realidad y así darle espacio al capitalismo que no es otra cosa que la libertad.