Opinión

Salto mortal

César Tinoco

La opinión de

I

El salto mortal es una prueba de destreza acrobática en la que una persona salta y, en trayectoria aérea, rota alrededor de su plano medio, moviendo en el aire sus pies por sobre su cabeza.

Existen numerosas variaciones de los saltos mortales hacia adelante o hacia atrás y de lado, cuyas versiones definidas con mayor precisión técnica forman parte de la gimnasia y de los saltos ornamentales.

Se le denomina mortal porque un mal cálculo puede desembocar en un aterrizaje o bien sobre la cara o bien sobre el cuello o la zona dorsal superior, con la consecuente ruptura de la espina a tal nivel y la dura realidad de una parálisis de por vida en el caso más satisfactorio.

II

Salto mortal es el título de una novela del premio Nobel Kenzaburo Oe (1950). Está inspirada en el culto de Aum Shinrikyo, que lanzó gas sarín en el sistema de metro de Tokio en 1995. Kenzaburo Oe gana el premio Nobel en 1994 y en 1995 sale a la luz pública su novela Salto mortal.

En la novela, Patrón y Guía, los ancianos líderes del culto ficticio de Oe, descubren horrorizados que una facción militante de la organización está planeando apoderarse de una planta de energía nuclear. Disuelven el culto públicamente, en la televisión, en un acto conocido como “el salto mortal”. Es un salto mortal porque, al momento de disolver el culto públicamente, se vislumbra un posible aterrizaje catastrófico que los dejaría inválidos como culto en lo sucesivo.

III

Al momento de escribir este artículo, la prensa nacional reporta que la MUD no ha podido alinear a Henri Falcón para no participar en la farsa electoral que se llevará a cabo el próximo 22 de abril. Las pasadas elecciones regionales se celebraron el 15 de octubre de 2017 y el candidato de la MUD en el estado Lara fue el entonces gobernador, Henri Falcón.

IV

En su insistencia, Henri Falcón luce apartado de la realidad venezolana, una realidad controlada en lo electoral por el CNE, absolutamente afín al gobierno. Quizá, Henri Falcón es el vivo retrato de aquella fe que se planta frente al tren que se aproxima a 200 kilómetros por hora y cree fervientemente que lo detendrá sustentado nada más en aquello de “querer es poder”, el mismo voluntarismo de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Nada ilustra mejor la querella que contra la realidad tiene Falcón que este texto del 15 de febrero de 2017, de su cuenta Twitter, aparecido en la prensa nacional: “Si nosotros participamos de verdad, sin complejos, la ineptitud de este gobierno que nos condujo a esta tragedia nacional será derrotada y Venezuela podrá tener un verdadero gobierno de unidad nacional”. Con tal delirio, no extraña que la MUD no haya podido alinearlo todavía.

En otra entrevista que le hacen en Últimas Noticias el 18 de febrero, tres días después del texto anterior, entre otras cosas, Falcón dice que “él mismo se convoca en la ‘unidad superior’. La unidad no es exclusiva de los partidos, la unidad está allí en el pueblo llano”. Como se ve, otra vez, los mismos conceptos etéreos y manipuladores de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, además de una poesía, por decir lo menos, también llana.

Pues bien, el “pueblo llano” votó en contra de Henri Falcón en las pasadas elecciones regionales. Sin embargo, él no recuerda que perdió.

V

En contra de la prudencia política que prescriben los hechos actuales –y los del 15 de octubre de 2017– uno de los trapecistas sin red de la MUD se dispone a participar en el tinglado electoral de abril para disputarse el segundo lugar con otro personaje circense: un pastor evangélico aparecido de la nada, o mejor dicho, aparecido en ciertas investigaciones periodísticas.

Nos disponemos a presenciar un salto mortal con una probabilidad de aterrizar con el cuello de 100%.

c.e.tinoco.g@gmail.com