Opinión

Protos: ser primero

Los vinos de Ribera del Duero son los más vendidos de España después de los riojanos. El altísimo listón que impuso Vega Sicilia parece ser el horizonte de calidad al que se han obligado los últimos 40 años sus casi 300 bodegas, y la búsqueda de vinos cada vez más finos se traduce en etiquetas en las que manda la excelencia. Fruta, frescor y complejidad podrían definir el buen vino de Ribera.

Bodegas Protos es metáfora de lo antes dicho. Pionera, o como les gusta decir a ellos, la primera –fue fundada en 1927– maneja 800 hectáreas de su propiedad, procesa anualmente un promedio de 3,5 millones de litros de vino, y guarda su mejores caldos en 9.500 barricas. 80% de su producción se bebe en España; lo demás en el resto del mundo. Pero veamos los atributos de algunas etiquetas.

Protos Verdejo: elocuente incursión de Protos en Rueda, donde se logra este rico blanco lleno de frescor y más que bien lograda fruta, ya toda una referencia de la Denominación.  Goloso, fresco, ácido, su final es agradable, delicadamente amargo, casi un almíbar de toronja. Delicioso.

Protos Rosado: elaborado con Tinto Fino. Macerado en frío por 16 horas para así lograr lo mejor de sus aromas frutales. Fresco, fácil y limpio, intenso, sin duda de los mejores rosados presentes en el mercado.

Protos Roble: Tinto Fino. 5 meses en barrica. Buena fruta en nariz y boca, también recuerda la vainilla y el coco. Fresco, amigable, de agradable intensidad.

Protos Crianza: Tinto Fino. Criado por 14 en roble francés y americano, más un año en botella. Rojo rubí muy brillante, derrocha buena fruta bajo agradables tonos tostados y especiados. Goloso y de un logrado nervio, es fresco y rico hasta el final. Muy buena compra.           

Protos Reserva: Tinto Fino. Criado por 18 meses en roble más 2 años en botella, antes de comercializarse. Destaca por su intensidad y rica complejidad. Buena y fresca fruta madura que se suma a las especias, notas tostadas y a una rica jugosidad en boca, dada su excelente acidez.