Opinión

Primarias en familia

Las elecciones primarias de los partidos de la MUD permanecieron rodeadas de indiferencia hasta el día de su celebración, cuando se constató que la MUD que había entrado en ellas era diferente a la que había salido del horno electoral.

La discusión sobre el número de votantes puede ser irrelevante porque, como suele ocurrir, no conduce a ninguna parte. Para los promotores es “satisfactorio” por estas y aquellas razones, mientras que para los críticos es muy poco cuando se compara, por ejemplo, con la gesta del 16 de julio con casi 8 millones de ciudadanos, o con la abstención brutal de la farsa constituyente del 30 de julio.

Otra cosa es el ambiente que las precedió: desinterés, hastío y desesperanza. La mayoría opositora escogió no votar en esas primarias donde tuvieron lugar. Las causas pueden ser diversas, desde el desacuerdo con el camino escogido hasta considerarlas irrelevantes para la decisión de votar en las elecciones regionales, si es que estas tienen lugar. En todo caso, hay algunas conclusiones que son prominentes: 1) Muchos no asistieron como protesta ante el camino escogido por los partidos de la MUD al incumplir el mandato del 16 de julio por el cual votaron 7,6 millones; 2) Acción Democrática es el partido ganancioso; siempre tuvo en la mira las elecciones regionales y no el cambio inmediato de régimen, y 3) Voluntad Popular y Un Nuevo Tiempo aparecen como los partidos más golpeados.

Resulta una curiosidad histórica que los partidos relativamente nuevos hayan contribuido a organizar una “fiesta electoral” que le preparó la cama a una victoria de AD en el campo de la MUD, de la cual se convierte en primus inter pares. Además, lo que se propuso Chávez y luego los partidos “nuevos”, que era enterrar “el pasado”, no acontece siempre: de cuando en cuando un supuesto cadáver se levanta y les muerde el tobillo.

El caso de Voluntad Popular es lamentable y es producto de una política zigzagueante y ambigua. Tal vez consideraron que el capital político acumulado por el martirio terrible de Leopoldo López era suficiente como para soportar cambios tácticos frecuentes, y no ha sido así. Sea que los amigos de VP no votaron por este partido, sea que se abstuvieron, lo cierto es que la arrogancia política fue castigada. El caso de UNT es el hastío zuliano que buscó una vía de escape con Juan Pablo Guanipa.

Al final habrá que ver qué significan estas primarias que han dejado tantas magulladuras para el destino de las fuerzas democráticas. Por lo pronto, es un episodio más de este camino demasiado doloroso e infinito…