Opinión

¿Nos rendimos? -Primera entrega

El qué hacer por las ciudades es un cuestionamiento constante que nos retumba en la cabeza, pensando cómo sería mejor que pudiéramos cada uno aportar, desde la plataforma que pisamos y bajo nuestro criterio, ante los desafíos tan exigentes que afronta el país en la actualidad.

En ese sentido y dada mi inquietud respecto al tema, me tomé la libertad de preparar un cuestionario con catorce cuestionamientos, denominado: “¿Nos rendimos?” –como el título de este artículo, en su primera entrega–. Esto, para conformar una muestra simple a manera de consulta general, sin que necesariamente esté ceñida al método científico estadístico, que se construye a partir de la opinión de los que tuvieron a bien responder y bajo mi análisis, a partir de los resultados obtenidos.

Debo confesar que hacer trabajos de investigación es de las cosas que más me entretiene, más aún de si estos incluyen la opinión de expertos en la materia de la cual se base, y también la de aquellos que no lo son, pues permite tener una visión general y no sesgada de las cosas, y esto sin contar si hay gente que sabe más que uno de muchas de ellas, pues al final, se establece el traspaso justo de conocimientos. El crear masa crítica es vital y de ciudadano a ciudadano nos entendemos mejor.

El cuestionario lo distribuí vía Internet, a personas conocidas, que además abarcó tendencias pro gobierno y contrarias, para que los resultados fueran lo más objetivos posibles, siendo que estamos en una sociedad polarizada políticamente, además de incluir a gente no necesariamente vinculada a temas de ciudad. En total fueron 188 las personas e instituciones contactadas, bajo el llamado a opinar en “Iniciativas ciudadanas y por beneficio colectivo”.

A cada quien le hice saber que se visualizara sintiéndose como un agente de cambio y entendiendo que cada uno tiene las herramientas profesionales, muy buen criterio, sentido común y son ciudadanos proactivos, para con ello completar una pequeña muestra de actores determinantes en la opinión pública y especializada, para con los resultados elaborar un resumen que iba a ser mostrado en próximos artículos a presentar en esta columna que escribo para El Nacional Web.

La idea no era que alguien (o varios) de los contactados se sintiera obligado a responder y si hubiese sido así por malentendido, les solicité me lo hicieran saber sin compromiso alguno ni sentir que era una descortesía. El silencio ante estos temas también habla. Y créanme que habló, porque recibí poco más de 8% de los cuestionarios completamente rellenos. También recogí muchas excusas bien fundamentadas, las cuales aprecio mucho, pues finalmente es lógico que a veces ni siquiera se tiene tiempo para responder una encuesta y mucho menos si es tan extenso como la del cuestionario que envié. Eso, sin contar las ganas del momento, por razones personales, razón país, y en fin, de acuerdo con el estado emocional. Así que valoro hasta el hecho de haber podido tener la disposición de al menos leer el documento, que ya es bastante. Con los cuestionarios recibidos que sí fueron respondidos, se tiene una muestra valiosísima y a partir de esta entrega de la columna, iré presentado resultados de la misma.

Algo que es importante hacer de su conocimiento es que los cuestionarios fueron enviados en agosto 2017, luego de culminada la jornada de cuatro meses de intensas protestas contrarias al gobierno (nuestra primavera criolla, para muchos entendidos en la materia política) y también de haberse dado el hecho de instalar el adefesio de asamblea nacional constituyente, que produjo una especie de luto nacional, sumado a las pérdidas de más de 130 personas en la lucha democrática. Además, coincidió con el previo a las elecciones regionales de gobernadores que se acaecieron en octubre pasado. Así que la “fotografía” que se logra con estos resultados es sumamente importante, porque, además del razonamiento de cada quien, que usualmente tiene respecto a la “cotidianidad” de la crisis, en esta oportunidad se suma una gran carga emocional que indujo muchas respuestas.

Para que los que nos leen puedan saber de qué trató la consulta, les enuncio las preguntas que fueron aplicadas:

  1. En un escenario como el actual, ¿cuáles son desde tu punto de vista, las tres situaciones adversas que debe vencer la ciudadanía para promover y/o llevar a cabo acciones en favor de las ciudades?
  2. Luego de enumeradas esas situaciones adversas, ¿cómo pudieras influir tú para revertirlas?
  3. ¿Sientes que existen reductos en los que tienes campo de acción directa para con la ciudad?
  4. ¿Conoces de alguna iniciativa ciudadana que esté haciendo algo concreto por las ciudades venezolanas, sus habitantes y el bienestar colectivo en general –sin limitar el área de acción–? Si la respuesta es afirmativa, ¿puedes mencionar su nombre y describirla en un párrafo no muy largo?
  5. ¿Participas tú de alguna iniciativa ciudadana, ONG, asociación civil, actividad gremial, actividad académica, u otra figura no política, que esté trabajando en favor de las ciudades? Si la respuesta es afirmativa, ¿puedes mencionar su nombre y describirla en un párrafo no muy largo?
  6. ¿Quieres emprender para las ciudades? ¿Qué consideras que te hace falta para hacerlo, más allá de las ganas?
  7. ¿Te definirías como activista por las ciudades? Si la respuesta es afirmativa, ¿puedes mencionar el porqué en un párrafo no muy largo?
  8. Bajo tu punto de vista, ¿Venezuela está en desventaja con respecto a otros países –preferiblemente considerar referencias en Latinoamérica– en cuanto al desarrollo de sus ciudades? Si la respuesta es afirmativa, describe en un párrafo no muy largo el porqué de tu opinión.
  9. ¿Crees que sería viable y conveniente que la banca multilateral y los organismos de financiamiento mundial deban voltear a mirar las iniciativas ciudadanas en Venezuela e impulsarlas, a pesar de que no sean compatibles con la visión del Estado que en este momento impera? Si es afirmativa tu respuesta, ¿cómo pudiera ser esa cooperación?
  10. Crees que para fortalecer las ciudades en este momento, hace falta construir más o mantener lo construido? Por favor argumentar tu respuesta.
  11. ¿Es posible hacer ciudad aun y cuando el Estado venezolano no lo tenga como prioridad?
  12. ¿Conoces de algún municipio o estado que esté trabajando en el fortalecimiento de las iniciativas ciudadanas en favor de las ciudades? Si tu respuesta es afirmativa, menciona cuál (es) y describe en un párrafo no muy largo, cómo lo hacen y cuál (es) es (son) la (s) iniciativa (s) impulsada (s).
  13. Si te encuentras viviendo fuera del país, ¿crees que puedes influir en impulsar alguna iniciativa ciudadana o de beneficio social, en favor de las ciudades y de mejorar calidad de vida en Venezuela? Si la respuesta es afirmativa, ¿cómo lo harías?, ¿volverías al país para participar de la reconstrucción, luego de restablecido el orden democrático?
  14. Bajo mi punto de vista, Venezuela presenta distorsiones evidentes en cuanto a la estructura del Estado, debido a la grave situación política, social y económica que está padeciendo la nación, toda vez que se ha roto el orden constitucional democrático y se han ido desmontando las instituciones, aunado a los problemas que se habían venido suscitando durante los últimos años –desabastecimiento de alimentos, de medicamentos, altos niveles de inflación, pérdida acelerada del poder adquisitivo, creciente empobrecimiento de la población, cercenamiento de las libertades y derechos ciudadanos, el desapego al Estado de Derecho, entre otras situaciones irregulares–. Por estas razones, ¿nos rendimos porque consideras que no puedes avanzar sólo? O ¿qué se pudiera hacer para presionar un cambio para las ciudades?

Respecto al último de los planteamientos, que antecede a la pregunta número 14, dejé abierta la posibilidad de recibir cuestionamientos al no estar de acuerdo con lo descrito. Debo decir que no recibí un comentario contrario y reconozco que fui muy directo, pero en estos temas siento que no podemos tener medias tintas, pues está en juego la democracia y nuestras libertades como ciudadanos.

En esta entrega, me limito a solo presentar resultados y un análisis básico. En las próximas, ahondaré sobre el análisis y también daré mi opinión personal al respecto.

Para las personas que respondieron a la consulta, las dos situaciones adversas con mayor coincidencia fueron: “Falta de cultura ciudadana” y “Desactualización e incumplimiento de normas y leyes”. Ambas a la par, con 22% respectivamente. Luego, los consultados le atribuyeron a la “Falta de organización”, con 18% de las opiniones, el tercero de los aspectos más complicados de vencer en el presente momento por parte de la iniciativa ciudadana.

Ante estas situaciones adversas, las personas opinaron que mayormente podían ser vencidas con “Educación”, acaparando 35% de las respuestas. Aunque fue variopinta la descripción del abordaje de esta acción, hubo mucha coincidencia en que hacia ese objetivo deben estar enfocados los esfuerzos.

Las personas que opinaron, en su mayoría, consideraron que sí existen reductos con campo de acción directa para con las ciudades en los que los “simples mortales” puedan tener cabida, con un notable 72%. Esto, sobre todo con mucha confianza en lo que se puede hacer desde las gestiones locales, representadas por las alcaldías (con 30%). Es decir, defender lo que se tiene desde lo local y mejorarlo. ¡Qué interesante! Y justo cuando se acercan unas elecciones que han sido convocadas para el próximo 10 de diciembre.

Posteriormente, 71% de las personas respondió que sí conocen de iniciativas ciudadanas que estén trabajando concretamente por las ciudades, sus habitantes y el bienestar colectivo. Y para complementar lo dicho en el párrafo anterior, resulta que de los que respondieron afirmativamente, 20% cree que en muchas de las gestiones municipales es que están recayendo las iniciativas ciudadanas. Muchos nombraron “ONG u organizaciones sin fines de lucro” –de las cuales escribiré en próximas entregas de la columna–. Otros pocos, mencionaron a las “Universidades”, los “Gremios profesionales”, “Asociaciones de vecinos” y “Empresa privada”. Nuevamente: ¡qué interesante!

Sin embargo, los resultados se invierten cuando los que respondieron asumen apenas que participan de estas iniciativas en 29%. Los que no lo hacen, indican –entre otras razones– que ello se debe a que hace falta información para sumarse, otros que están participando pero no específicamente vinculados a temas de ciudad, y algunos admiten que aunque pertenecen a gremios o asociaciones, estas no están haciendo mucho por el tema urbano.

79% de las personas quiere emprender para las ciudades y de estas, las que aún no lo hacen sino que simplemente está entre sus deseos, atribuyen el hecho a que no tienen suficiente conocimiento de cómo hacerlo, falta organizarse, falta tiempo, no hay acceso a fuentes de financiamiento o apoyos gubernamentales o simplemente falta formación para ello.

En contraposición, 71% indica que no se considera activista por las ciudades o por lo ciudadano, pues aunque les gusta, lo ven como aficionados, han participado en alguna que otra actividad pero no de manera sostenida, se conforman con no botar basura a la calle o manifiestan tener impedimentos físicos sobre todo atribuidos a la edad. Ahora bien, 20% de este segmento indica que, aunque no son activistas, quieren serlo. Hay allí un capital dispuesto.

79% de los opinantes indica que en este momento Venezuela está en desventaja respecto a los demás países de la región latinoamericana y en temas de ciudad, sobre todo en la gobernanza de las urbes (67%) y en materia de transporte público (18%). Aunque también, se destaca mucho el capital humano con el que cuenta el país, que se ve como una ventaja respecto a las demás naciones, pero que termina siendo desaprovechado por la falta de voluntad política.

Con una contundencia de 86%, las personas que opinaron indican que ven conveniente que los multilaterales y organismos de financiación apoyen las iniciativas ciudadanas de forma directa, incluso destaca que algunas de ellas, en las que participan parte de los opinantes, están siendo impulsadas bajo esta figura de apoyo financiero, es decir, que es algo real y tangible. Ya está sucediendo.

Las personas opinaron que para fortalecer las ciudades y su evolución, debe mantenerse lo construido y también construirse, de forma simultánea (43%); luego le dieron mayor importancia al mantenimiento con 29% y hasta se sugirió que se sigan las directrices de un plan maestro, que en el caso de Caracas se trata del Plan Estratégico Caracas 2020.

64% opina que sí es posible hacer ciudad, aun con las dificultades que impone el propio gobierno central. Este hacer, sobre todo, se atribuye a la propia gente creando un mejor entorno comunitario (56%), es decir, de la gente para la gente pero, también, de saber vivir en comunidad, porque ello armoniza y mejora la calidad de vida. También, se atribuye una carga importante a este hacer de las ciudades, a las alcaldías con una proporción relevante (11%); nuevamente se ve que desde lo local es muy importante el impulso a lo urbano y así es visto por el común denominador de los venezolanos.

Y directamente enfocado a las alcaldías o gobiernos estatales, la gente mayoritariamente respondió que sí conocen de iniciativas ciudadanas impulsadas desde el ámbito local, sobre todo con muchas fuerza en los municipios gobernados por oposición, destacando Chacao (37%), El Hatillo (31%) y Baruta y Sucre con empate en cuanto a proporción de citas en las respuestas de las personas (13%). Cabe destacar, que todas son municipalidades del estado Miranda pero que conforman el Área Metropolitana de Caracas.

De los que respondieron al cuestionario, 71% vive en Venezuela, por lo que no aplicó para ellos la décima tercera pregunta. El restante 29% sí corresponde a personas que viven fuera del país y, para este segmento, apenas 25% considera que sí es posible capitalizar su aporte desde otras latitudes en favor de influir para impulsar iniciativas ciudadanas y de beneficio social, sobre todo enfocado a la transmisión de conocimiento, búsqueda de apoyo internacional y apoyo técnico a distancia. Un hallazgo importante aquí es que del total de personas que están fuera de las fronteras venezolanas, todas indican –algunas con mayor o menor fuerza– que regresarían para la reconstrucción, pues en el caso de los caraqueños, por ejemplo, se extraña la ciudad, pero más aún se extraña lo que fue Caracas. Contundente testimonio.

Y para finalizar, la pregunta más capciosa de todas y la que le da cuerpo al presente artículo, fue respondida –y que fortuna que sea así– mayoritariamente con un NO, entendiendo que la opción no es rendirse, con un esperanzador 79%. Redunda mucho la frase “rendirse jamás” y definitivamente, merece destacar cada una de las respuestas, porque las hay muy buenas y con mucha sustancia. Pero eso será materia de la próxima entrega; ¡hasta la próxima!

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