Opinión

No es el madurismo, es el socialismo

Debemos rechazar enfáticamente la narrativa que ha impuesto el señor Henrique Capriles,  que hoy secundan el presidente interino Juan Guaidó y el resto de los integrantes de la Mesa de la Unidad Democrática, de pretender hacerle creer a Venezuela que la destrucción del país obedece a la llegada fraudulenta de Nicolás Maduro al poder en 2013, pues es exculpar al chavismo y limpiarle la imagen ante los venezolanos que puedan caer en esa matriz de opinión. El mensaje que todos los ciudadanos debemos enfilar hacia el cambio de Venezuela es que es el socialismo el causante de la catástrofe humanitaria.

Los dirigentes políticos que hablan de “madurismo” solapadamente defienden el legado de Chávez: un Estado dueño de todo, un Estado paternal, un Estado que se encargue de los asuntos más íntimos de los ciudadanos. No es cierto que existe una cúpula madurista aferrada al poder, todos sabemos que los Castro mantienen el control político en el país con Maduro a la cabeza y Maduro es el fiel representante del chavismo, es el heredero político del difunto Hugo Chávez.

El sistema socialista protegido por las FARC, el ELN,  Hezbolá, no va a salir con encuentros en Miraflores, República Dominicana o Noruega, ha quedado claro que este sistema criminal debe ser enfrentado con una fuerza superior capaz de removerlos del poder que hoy ostentan por el secuestro de Venezuela. Por eso, una vez más debemos ratificar que no es el madurismo sino el socialismo vinculado a fuerzas internacionales de mucho poder destructivo y los venezolanos solos no podemos.

Quien diga que este es un “gobierno ineficiente” incapaz de controlar la moneda o que es incapaz de garantizar “servicios públicos” automáticamente está reconociendo en Maduro un “gobierno ineficiente”, desechando la posibilidad de que es el socialismo lo que fracasó como sistema político y económico, como en efecto ha sucedido en todo país donde se aplicó eficientemente como lo hicieron hoy día en el país.

Maduro es consecuencia del nefasto legado de Hugo Chávez y como dijo la politólogo argentina Antonella Marty: “Esta gente que tiene tomada  Venezuela (y Cuba) opera según el manual soviético, agregando que están acompañados por Hezbolá, las FARC, el ELN, Rusia, China e Irán. Creer que esta gente se va a ir con elecciones, recorriendo barrios o sin el uso de la fuerza, es ilógico. 

Finamente, para aquellos que tienen pensado acudir a una nueva estafa electoral debemos identificarlos como el colaboracionismo enemigo de la causa de la libertad de Venezuela y con negocios oscuros con la tiranía chavista. Los venezolanos exigen respuestas y acciones concretas para parar el genocidio que de manera intencional se ejecuta desde La Habana con la aprobación del chavismo, quienes han sacado lo que realmente son: una fuerza criminal vinculados al narcotráfico y terrorismo trasnacional con la finalidad de lograr la desestabilización de toda la región para tomar el control. Eso es el chavismo.