Opinión

Legitimidad del ilegítimo

Invitado

Eduardo Flores

Es imposible usar métodos clásicos de la democracia para combatir una dictadura. El voto es una excelente herramienta para la democracia, pero en las dictadura se torna peligroso, es un arma de doble filo, es el mecanismo infringido por el dictador para alcanzar su legitimación, mantener su estadía en el poder y mostrar al mundo que se vive en “democracia” por el hecho de celebrar comicios electorales, los cuales siempre estarán viciados, y los cargos públicos serán negociados bajo cuerda por el sistema MUD-PSUV. Venezuela requiere un nuevo sistema político que vele por el interés de los ciudadanos, deje a un lado el idea socialista y le ponga fin al ciclo MUD-CNE-PSUV, ya que se hace evidente que ellos solo juegan a legitimarse entre sí, para unos obtener una cuota de poder y beneficio propio, mientras otros se perpetran en el poder y velan por ellos sin importarles la verdadera crisis que vive día a día el país.

Tanto votar, como validar a un partido político es legitimar al régimen, es decir, legitimar al ilegítimo y darle carácter legal a todos sus actos, sin derecho alguno de ir en su contra por el hecho de que se le ha legitimado. Al menos durante la última década la oposición (MUD) ha sido la herramienta esencial del régimen para conseguir su legitimación y mantenerse sólido en el poder, todo esto mediante la famosa “salida electoral” propuesta por la MUD, la oposición que desde hace 18 años ha beneficiado más a su “contrincante” que al pueblo. Es inmoral llamar a elecciones en dictadura a sabiendas de que se legitima al régimen y más aún cuando este método ha sido utilizado en reiteradas ocasiones y los resultados no han sido para nada favorables, solo se ha conseguido darle oxígeno a la dictadura.

Es preferible ser llamado radical a ser llamado colaboracionista. Quien auspicie la vía electoral toma el atajo de la colaboración hacia el régimen y abre el camino para llevar al pueblo a la cohabitación con él, aparte hace absolutamente legal la situación actual del país, demostrando que quien hoy está en el poder es legítimo y querido por el pueblo, por ser él quien lo ha mantenido victorioso en el poder, mediante la presión ejercida por la oposición (MUD) y la vía electoral. Quien legitime al régimen desde cualquier vía, inmediatamente comienza a ser cómplice de él y culpable de esta situación, ya que estaría haciendo legal sus actos y demostraría que su único fin es mantener el ideal socialista y continuar esclavizando al pueblo mediante el voto, aparentando una democracia, donde los únicos ganadores son el PSUV y quienes de la MUD legitimen a este. Dicho esto pareciera que todas las “acciones” anunciadas por la MUD son distracciones para alargar la agonía de Venezuela, mantener al régimen en el poder, legitimarlo y velar por el ideal socialista como el mejor sistema para el país.