Opinión

Estudiantes en febrero

Rafael Díaz Casanova

Febrero ha sido un mes en el que los jóvenes venezolanos, los estudiantes, han tenido una actuación importante. Escribimos esto sin menoscabo ni desdén a las gestas rendidas en otras épocas del año.

Para comenzar los eventos importantes debemos referirnos a la singular victoria que logró José Félix Ribas el 12 de febrero de 1814, al frente de un novel ejército de ochocientos estudiantes y seminaristas que triunfaron sobre las huestes muy numerosas de José Tomás Boves y Francisco Tomás Morales en la ciudad de La Victoria en el Estado Aragua. La gesta fue muy importante para las fuerzas patriotas y en consecuencia, Bolívar, el Libertador, le otorga a Ribas el título de Vencedor de los Tiranos.

Si avanzamos 114 años y llegamos a 1928 nos encontramos con eventos inéditos que describen muy bien la inteligencia de los jóvenes venezolanos. La Federación Venezolana de Estudiantes, presidida por el bachiller Raúl Leoni Otero, organiza la denominada Semana del Estudiante que, con el objetivo aparente y formal de coronar a la primera Reina de los Estudiantes, la señorita Beatriz Peña Arreaza, se organizaron actos civiles, festivos y culturales que desencadenaron fuertes críticas y manifestaciones en contra del régimen del general Juan Vicente Gómez, que tuvieron como detonante la detención de cuatro jóvenes: Villalba, Prince Lara, Gabaldón Márquez y Pío Tamayo, quienes habían rendido destacadas y encendidas intervenciones en los actos programados.

Mas lo que queremos resaltar y subrayar fue la reacción del estudiantado ante las arbitrarias detenciones de sus compañeros.

El día 23 de febrero, el general  Rafael María Velasco, gobernador del Distrito Federal, le envía al general Gómez un par de telegramas datados a las 4:35 pm y a las 7:00 de la noche en los que le relaciona una nómina de 189 estudiantes que se entregaron como expresión de solidaridad y protesta ante las acciones del régimen. Todos fueron a dar a las mazmorras del Castillo Libertador en Puerto Cabello.

Pensamos que este evento describe acciones inéditas hasta la fecha y nunca repetidas. Un ejemplo único de solidaridad y de fortaleza.

Para completar esta relación nos debemos trasladar otros 86 años hasta los días de febrero de 2014. Alrededor del día 12 de febrero se sucedieron eventos de protesta estudiantil y otros dirigidos por sectores del gobierno que le permitieron a este arremeter contra los manifestantes y acusarlos malamente. Todo esto tuvo su clímax el día 18 de febrero a las 12:23 de la tarde cuando Leopoldo López Mendoza, en medio de una importante manifestación popular y después de un encendido discurso al pie de la estatua de Felipe Luis Brión en Chacaíto, se entregó a las autoridades del régimen y permanece vejado, incomunicado y preso en instalaciones militares donde se le han violado y agredido sus derechos fundamentales.

Sirvan estas palabras como testimonio de la calidad de la juventud venezolana y su capacidad para enfrentar situaciones decisivas de la realidad nacional.

rafael862@yahoo.com