Opinión

Del colaboracionismo a la cohabitación

El adoctrinamiento social y el apego a la izquierda que se ha inculcado al pueblo Venezolano han sido tan grandes que hoy estamos cohabitando con el régimen más perverso jamás visto en la historia del país. En principio el pueblo se prestó en distintas ocasiones auspiciadas por la MUD para ser colaborador del régimen, oxigenarlo y mantenerlo en el poder, como en los casos del fraude electoral del 2013, el diálogo del 2016 en el cual el ciudadano se dejó engañar por embaucadores de oficio que velaron por su beneficio propio y la estadía de Maduro en el poder sin importarles las verdaderas carencias de la colectividad, así como también en todos y cada uno de los procesos electorales que se han celebrado durante la dictadura, bajo un sistema viciado y fraudulento como lo es el CNE, que solo nos ha servido para legitimar, reconocer y darle carácter legal a la dictadura.

Luego de las elecciones parlamentarias celebradas en diciembre del 2015, la MUD nos llevó a cohabitar con el régimen, debido a que jamás se dignaron a cumplir sus funciones legislativas por ser un poder aliado al régimen, en donde si no le dan la razón al dictador, defienden el "legado" de Chávez o peor aún, guardan silencio y hacen caso omiso; tanto así que se dejar arrebatar sus investiduras y facultades.

Hoy en día continuamos cohabitando con el régimen gracias a las "acciones" de la Mesa de la Unidad Democrática, quienes nos están indicando y sugiriendo que nos apegamos a las decisiones de la fiscal general Luisa Ortega Díaz, quien ha sido cómplice del régimen, culpable de cada una de las detenciones arbitrarias en protestas y de la estadía de los presos políticos en el Helicoide, así como también quien ha hecho de las suyas durante la permanencia de la dictadura y quien auspicia la defensa del "legado" de Chávez al cual la MUD se acoge y lleva al pueblo a defender, seguir y apoyar, es decir a cohabitar una vez más con el régimen y colaborar con la fiscal general para plasmar una falacia ante la opinión pública nacional e internacional y hacer ver que en Venezuela hay democracia y separación de poderes, cosa que no es así, porque si los poderes no están secuestrados están trabajando en complicidad con el régimen como en el caso de la Asamblea nacional.

Mientras el pueblo de Venezuela siga cohabitando con la izquierda y jugando a dar bienvenidas con perdón y sin castigos, olvidando todos los delitos que han podido haber cometido estos sujetos en el chavismo, aquí no habrá solución alguna y la libertad cada día será más limitada. Nosotros tenemos que velar por depurar la izquierda y no por dar bienvenidas a sujetos de socialistas que le han hecho tanto daño al país. Venezuela necesita una transformación y hoy las condiciones están dadas para cambiar el rumbo de la historia y transformar el país, pero ello depende de nosotros como pueblo, no de una coalición de partidos políticos de izquierda como la MUD, que nos han mantenido en una constante colaboración y cohabitación con el régimen.