Opinión

Constituyente fraudulenta y enferma

Días decisivos están por venir, los venezolanos nos enfrentamos a la mayor estafa y engaño en toda nuestra historia republicana y no es otra cosa que la imposición prácticamente a la fuerza de una asamblea nacional constituyente (ANC), la cual, en caso de llegar a consolidarse, cambiaría la vida de una manera radical de todos los ciudadanos que llevamos en nuestro espíritu los principios de democracia y libertad, los cuales lamentablemente han sido drásticamente disminuidos desde que este nefasto régimen se instauró en el poder.

En primer término, la connotación de fraudulenta es muy evidente. La Constitución vigente de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV) manifiesta de manera clara y precisa en su Art. 347: “El pueblo de Venezuela es el depositario del poder constituyente originario”, es decir, los únicos que pueden convocarla con el objeto de transformar la estructura jurídica del Estado y a su vez crear o redactar otra constitución son todos los ciudadanos venezolanos debidamente inscritos en el registro electoral. Si bien el Ejecutivo puede expresar la iniciativa de esta convocatoria, la decisión de que se lleve a cabo le corresponde al pueblo mediante un referéndum consultivo. Según lo que resulte de dicho referéndum, se procedería o no a la elección de los postulados para la integración de dicha asamblea. No obstante, hemos visto con estupor y asombro la manera inescrupulosa como el régimen y los poderes sumisos al mismo han obviado por completo este mandato constitucional por lo que a todas luces esta constituyente es totalmente ilegítima.

En otro orden de ideas, la connotación de ser una constituyente enferma en su origen no solo es referido a la enfermedad relacionada con la obsesión de poder y control sobre la población, de características claramente dictatoriales por quienes la convocan, sino que a su vez será multiplicadora de todas estas enfermedades que están acechando a todos los venezolanos y que han escapado del control sanitario por la total ineficiencia de un “gobierno” durante 18 años, por lo cual redundará en la profundización de la crisis de salud.

En relación con esto último, es obvio que el Estado Venezolano será totalmente centralizado, todo lo contrario de lo que estipula la Constitución vigente, de por sí ya se estaba comportando como tal con los resultados por todos conocidos. Esto influirá de manera más alarmante en el manejo de los recursos destinados a la salud, será mucho más complejo el acceso a medicamentos e insumos, eliminando de manera “legal” el manejo de dichos recursos por las competencias relacionadas con las gobernaciones, alcaldías, municipios y, por supuesto, alejando o quitándoles a los ciudadanos las decisiones sobre la salud, es decir, lo que contempla el Art. 84 de la CRBV: “El Estado creará un sistema de salud descentralizado, participativo, intersectorial, regido por principios de gratuidad”, entre otras cosas, pues dicho artículo se lo llevarán también por delante.

El ministro de Salud manifestó: “La gratuidad en la salud será protegida por la ANC”. Parece que el ministro no sabe que actualmente los pacientes tienen que llevar más de 60% de los insumos que necesitan para ser atendidos en un centro de salud público, y los exámenes de diagnóstico en su mayoría se los tienen que hacer en un centro privado. Esto representa una total contradicción con el principio de gratuidad. Por otro lado, también serán constitucionalizadas las grandes misiones como lo manifestó el Poder Ejecutivo, por supuesto no se escapa Barrio Adentro, la cual es manejada en su totalidad por la misión cubana, por lo que se “legalizará” la ocupación cubana, por lo menos en la salud. No es de extrañar que en otros aspectos también. Conocemos del gran fracaso de Barrio Adentro, sobre todo en la atención primaria de salud. De paso las estadísticas de esta misión, las cuales son manejadas también por la misión cubana, son alejadas totalmente de la realidad y revestidas de un gran secreto en el proceso de cuantificación de las mismas. También con la constituyente. ¿Será oficializada la omisión indefinida de los boletines epidemiológicos? Es probable.

Para concluir, todo hace pensar que la ANC establece un pronóstico sombrío y de riesgos para la salud en Venezuela. Esta estafa que quieren imponer no es ni será la panacea en la solución de la grave crisis humanitaria que vivimos todos los venezolanos. ¿Es que acaso se puede esperar algo bueno de una constituyente fraudulenta y enferma?