Opinión

CLAP CLAP CLAP

Aplaude y tararea el Presidente de la República, haciendo una especie de coro con lo que ha denominado el  Comité Local de Abastecimiento y Producción. Clap, Clap, Clap…Aplaude, y sonríe el máximo dirigente del país en una cadena de radio y TV, donde se nos obliga a ver y escuchar un discurso repetido en una tarima improvisada, en un centro de empaquetado.

Aplaude y sonríe…En actitud retadora a todos aquellos, que con razón, han criticado lo que es una forma más de controlar políticamente a la gente, de la peor además, a través del hambre.

“No nos engañen más, aquí no hay producción nacional, y las empresas que ustedes expropiaron están paralizadas. En esas cajas no hay ni un producto hecho en Venezuela, porque ustedes destruyeron nuestra producción. Apuesten a lo nuestro, traigan las semillas, aquí en Venezuela, todos los productores queremos servir a la seguridad alimentaria de nuestro país,” dice el diputado por la Mesa de la Unidad Democrática,  Carlos Paparoni. Pero, es que lo que menos ha hecho este gobierno es apostar a lo nuestro. Toda injerencia extranjera socialista y comunista es bienvenida aquí, todas las importaciones de productos que pudieran fabricarse en el país. Todo lo que empobrezca a lo interno. Todo eso es bienvenido. Tristemente para los que aquí  vivimos.

Se leía en la prensa nacional hace escasos días: “Bolivariana de Puertos informó en su cuenta de Twitter que el domingo 26 de febrero arribaron al país un total de 529 contenedores con alimentos. La institución detalló que los alimentos que se encuentran en los contenedores, provenientes de México serán distribuidos por los CLAP. Y uno se pregunta ante tanta incongruencia,  ¿Cuál producción nacional? Por lo que dice la gente que recibe estas bolsas, que por cierto son mínimas en comparación a las necesidades de las familias, no hay UN SOLO producto nacional. Todo es importado. Todo.

En medio de toda esta propaganda y estas cadenas interminables, los saldos son lamentables. Dolorosos. Inenarrables. El diputado Omar González denunció la muerte de seis bebés en el hospital Luis Razetti, de Barcelona y otros cuatro en el estado Bolívar. Todos ellos por falta de alimentos. La desnutrición afecta al 52% de los menores de cinco años y causa retrasos y daños irreversibles, alerta la médico Maritza Landaeta, del Observatorio Venezolano de la Salud.

Ante este panorama bizarro, yo no pierdo las esperanzas, yo no repito lo que he escuchado decir a muchos jóvenes, “nosotros no veremos el país en otras manos”, yo me niego. Esto no puede ser a lo que ha quedado reducida Venezuela. A estas bolsas de la miseria. A este control que se ha salido de control. Ya no sé cuál es la solución, sólo sé que en todos estos negocios, en todos estos desatinos, siempre aparece alguien justo. Alguien que en nombre del bien, hace saltar la verdad. No hay mal que dure cien años… 18,  han sido suficientes.