Opinión

El círculo vicioso del chavismo

La realidad venezolana pareciera transitar en un círculo vicioso que se repite año tras año desde que el proyecto chavista llegó al poder a acabar con la democracia, con el país y las aspiraciones de millones de forma deliberada y criminal. Un círculo que nace de la mentira, se reproduce en promesas incumplidas y que luego muere para volver a nacer en la mediocridad de quienes apoyan y han apoyado el proyecto chavista.

Así se ha mantenido en el poder el chavismo durante años, y lo sigue haciendo muy a pesar de la situación actual. Como quien se engaña cada enero diciendo que empieza la dieta, el ahora madurismo ha comenzado todos los años con un abanico de promesas y enrosques ministeriales en medio de actos donde lanzan planes y “nuevos” proyectos que van teniendo nombres cada vez más largos y rimbombantes con el fin de vender esa sensación de “nuevo comienzo” al que siempre recurren estos fiascos que se hacen llamar “revolución”.

Obviamente, cuando hablamos de la gente que aún les cree, no nos referimos a quienes por miedo y hambre son obligados a actuar de determinada manera; aquí nos referimos a esos que están dispuestos a tragar cuanta mentira se dice desde los aparatos de propaganda de la dictadura aunque tengan la barriga vacía. Esos que con emoción terminan con las palmas de las manos rojas rojitas de tanto aplaudir cuanto cuento escupe la élite política gorda y cachetona que mal dirige al país. Esos que, pareciendo un saco de huesos y pellejo gracias al hambre-socialismo, aún llevan su franela roja con un orgullo que solo podría llamarse vergüenza.

Es el círculo vicioso del chavismo que condena a todo un país a vivir bajo la incapacidad de unos gobernantes y la complicidad de un pueblo humillado que se hace llamar “madurista” y que nada lo hace reaccionar porque su odio y resentimiento pueden más que cualquier otra cosa. Ellos, hoy minoría, son parte de un ciclo que tendrá que terminar pronto, porque hoy se trata no solo de salvar al país de la crisis; se trata de salvarnos nosotros, salvar a nuestros padres, nuestros hijos. Se trata de nuestra supervivencia.

Fincheltubbrian@gmail.com