Opinión

Al calor de la butaca: Una mujer llamada Simone

Escritora, profesora y filósofa francesa, Simone de Beauvoir (1908-1986) fue una defensora de los derechos humanos y en particular de los femeninos. Su obra El segundo sexo, escrita en 1949, le permitió reflexionar sobre la condición universal de la mujer a partir de su experiencia personal, logrando con su libro un nivel de impacto decisivo para el desarrollo y consolidación de un movimiento feminista, dispuesto a exigir el reconocimiento igualitario de sus derechos.

Producida por Clas Producciones en conjunto con 4x4 producciones, Manual para mujeres infames es un unipersonal interpretado por Carla Müller y escrito por Karin Valecillos, bajo la dirección de Luis Vicente González, en cartelera hasta el próximo domingo en la sala Espacio Plural del Trasnocho Cultural. Un trabajo que nos aproxima a la vida de la pensadora, a partir de la correspondencia cruzada entre ella y el escritor norteamericano Nelson Algren (1909-1981).

Simone de Beauvoir y Algren mantuvieron una relación epistolar de casi 20 años, desde que se conocieron en Chicago en 1947 hasta el año 1965. Más de 300 cartas escritas por ella están documentadas en el libro A Transatlantic Love Affair: Letters to Nelson Algren (Cartas a Nelson Algren), permitiendo ofrecer otra visión de su vida, más humana y menos comprometida con su pensamiento filosófico.

Es precisamente a partir de estas reflexiones que Karin Valecillos decide aproximarse a la Simone de Beauvoir mujer, quien asume su dura posición frente a la sociedad como producto de su pensamiento y se reconoce por momentos frágil, a propósito de sus sentimientos hacia Algren y Jean-Paul Sartre, a quien conoció cuando contaba 21 años y con quien se mantuvo unida, en una particular relación en la que la libertad personal fue la principal regla, por más de 50 años, hasta la muerte del filósofo en 1980.

Cuestionada por ese vínculo con el escritor francés, por encima de todo convencionalismo social, se vio obligada a enfrentar con valentía los prejuicios de una sociedad habituada a un rol femenino primordialmente servil, contra el cual se rebeló, convirtiéndose en referencia fundamental en la lucha por los derechos femeninos.

En Manual para mujeres infames, el acercamiento a Simone de Beauvoir se plantea desde un punto de vista más humano que intelectual, aproximándonos a lo complejo de su vida y obra. Carla Müller asume con valentía la interpretación de tan audaz personaje, logrando caracterizar a la escritora en su debatir entre sus sentimientos y su pensamiento filosófico.

La puesta en escena de la pieza, ambientada con unas pocas mesas y diversos marcos vacíos que cuelgan sobre el escenario, como retratos sin rostros, forman parte de la dirección de arte creada por Alfredo Correia, que se complementa con la proyección del videoarte realizado por Florencia Alvarado, los cuales contribuyen a recrear la atmósfera requerida.

Sin duda, una importante oportunidad para acercarnos a la vida de una persona revolucionaria que con su postura y obra logró cambios trascendentales para la mujer, al menos en buena parte del mundo occidental.