Opinión

Al calor de la butaca: Mujer contra mujer

Dónde caerme viva es la obra con la cual el escritor venezolano Elio Palencia obtuvo en septiembre del pasado año el Premio de Dramaturgia Isaac Chocrón, significativo reconocimiento que se otorgó por tercera vez y que fue creado en memoria de una de las más importantes voces del teatro venezolano. Niños lindos de Fernando Azpúrua y Jazmines en el Lídice de Karin Valecillos fueron las piezas premiadas en los años 2014 y 2015, respectivamente. Bajo la dirección de Costas Palamides y con la producción general de Juan Carlos Azuaje, la agrupación Teatrela escogió representar este texto para conmemorar sus 30 años de presencia artística en el país.

La celebración por parte de dos mujeres de un nuevo aniversario en su relación de pareja se convierte en la excusa de su autor para abordar temas de discriminación, tanto familiar como social, debido a su condición sexual. Tras una primera temporada en cartelera el año pasado en la Sala Horacio Peterson, vuelve a presentarse actualmente en ese mismo espacio y después en la Sala Experimental del BOD, donde estará hasta mediados del mes de mayo.

Maigualida y Raquel, una venezolana y la otra colombiana, comparten vida desde hace 15 años. Ambas vivían en el país vecino y decidieron mudarse a Venezuela, donde una cierta estabilidad laboral les permitiría acceder a un crédito con el cual cumplir el sueño de tener una vivienda propia para poder establecer su hogar. A la repentina llegada desde Tinaquillo de una sobrina de Maigualida en búsqueda de alojamiento se sumará una inesperada tragedia, que alterará la hasta entonces tranquila vida de ambas.

Elio Palencia logra estructurar una sólida pieza consecuente con el compromiso crítico y social que ha venido desarrollando a través de su obra sobre el tema homosexual. Juliana Cuervos como Raquel ofrece una de las más sobresalientes interpretaciones femeninas de la escena teatral venezolana reciente. Desde la ternura hasta el dolor, la actriz despliega un amplio registro dramático capaz de conmover con su trabajo, aprovechando la complejidad que le ofrece su personaje.

Norma Monasterios destaca como Yariza Josefina al construir desde la ingenuidad un inocente y perverso personaje que desatará sus miserias personales como verdugo implacable. Dos trabajos sobresalientes que aportan contundencia a la puesta en escena de Palamides.

Daifra Blanco como Maigualida (interpretada originalmente por Marisol Matheus), Nyrma Prieto, María Alejandra Tellis y Ruth Cabeza completan con solvencia su elenco enteramente femenino.

A lo anterior se suma el trabajo de Oscar Salomón, quien construye un dispositivo escenográfico sencillo y eficiente que delimita el entorno físico donde se desarrolla la acción para crear un espacio de confrontación que logra moverse a diversas escalas. Un trabajo que se apoya en la música compuesta por Pantelis Palamides, con letra del propio Costas Palamides.

La suma de sus partes hace de Dónde caerme viva una de las más importantes propuestas teatrales presentadas en Caracas.