Opinión

Al calor de la butaca: Memoria en rosa

La edad de la ciruela de Arístides Vargas, en versión de Jean Helmuth, es la primera de las obras que se presenta como parte del 4° Festival de Jóvenes Directores Trasnocho. Danysa Millán, Gryselt Parra, Haydée Peña, Kathy Peralta y Vanessa Peralta, junto con Verónica Arellano, Ana Castellucci, Prakriti Maduro y Manuelita Zelwer, son las actrices encargadas de interpretar los diversos personajes de la pieza.

Nacido en Córdoba (Argentina) en 1955, Arístides Vargas ha desarrollado desde 1977 su actividad teatral en Quito, Ecuador, ciudad en la que se instaló definitivamente evitando la dictadura de su país natal. Dramaturgo, actor y director de teatro, fundó en 1980 Malayerba, una de las más destacadas agrupaciones escénicas latinoamericanas, presente con sus montajes en numerosos festivales y encuentros teatrales de diversas naciones.

Escrita en 1996, La edad de la ciruela le permite a su autor explorar el universo femenino latinoamericano a través de una familia compuesta por nueve mujeres. Parte de la correspondencia cruzada entre dos hermanas, motivada a la frágil salud de su madre, próxima a morir, lo que les permite evocar recuerdos de la infancia transcurrida en una casona rural rodeada de ciruelos.

La presencia de ciertos elementos fantásticos en la pieza le confiere una proximidad con el realismo mágico desarrollado por la literatura latinoamericana de mediados de siglo pasado. Apoyado en ese carácter poético, La edad de la ciruela se sustenta en la memoria como recurso para desarrollar una historia en la cual sus personajes, en edades diferentes y en condiciones personales diversas, representan a la mujer latinoamericana sometida por la rigidez de una época pasada. 

Desde la niña hasta la anciana, de la soltera a la viuda, de la encargada de los oficios del hogar a la dueña de la casa, de la soñadora a la amargada, se establece un juego que le permitirá a la obra avanzar en su desarrollo, girando alrededor de ese cerezo como centro físico, ramificándose entre sus diferentes personajes hasta encontrar cada uno de ellos el destino final al cual les conduce su autor.

Jean Helmuth aborda de manera sutil el texto, apoyado en el trabajo de sus actrices y en una sencilla pero efectiva escenografía, con las rosadas flores del ciruelo como cubierta. Egresado en el año 2002 del Laboratorio Teatral Anna Julia Rojas, Helmuth demuestra un particular rigor y sensibilidad en el desarrollo de esta puesta en escena que le permite llevar con mano firme una obra cuyo carácter pudiera rozar fácilmente la sensiblería.

La veteranía de actrices como Manuelita Zelwer, Verónica Arellano y Prakriti Maduro se combina de forma equilibrada con el trabajo del resto del elenco, lo que ofrece un resultado equilibrado que permite generar empatía entre el público y la obra a lo largo de su evolución.

La edad de la ciruela, que se presenta hasta el 28 de enero –el viernes a las 5:00 pm; y sábado y domingo a las 4:00 pm– es la primera de las siete obras (tras la suspensión de Saturno de María José Castro) participantes en la edición 2018 del Festival de Jóvenes Directores del Trasnocho, que finalizará el domingo 11 de marzo.

@jose_pisano