Opinión

Al calor de la butaca: Eso que llaman amor

De acuerdo con el Diccionario de la Real Academia Española, la primera definición que aparece para la palabra amor es la de “sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser”. Tema de frecuente (y quizás ineludible) presencia, fue particularmente abordado recientemente en dos propuestas teatrales que nos confrontan con su significado.

Por un lado, como parte del primer Festival de Dramaturgia Europea, pudimos ver en La Caja de Fósforos La primera vez del polaco Michał Walczak (Sanok, 1979), mientras que en el Teatro Trasnocho se presentó Cartas de amor del norteamericano Albert Ramsdell Gunney Jr. (mejor conocido como A. R. Gunney), nacido en 1930 y fallecido en junio de este año.

La complejidad de las relaciones amorosas es tratada desde el absurdo por Walczak, a partir del esperado primer encuentro sexual entre sus protagonistas, marcándoles de forma significativa, mediante un juego que se desarrollará entre ambos en el tiempo, combinando atracción con repulsión.

Este particular carácter y la manera de tratarlo por parte de su autor es incluso exagerado en su montaje mediante el ejercicio que se establece entre tres directores (Diana Peñalver, Fernando Azpúrua y Marisol Martínez), dividiéndose entre ellos escenas de la obra para trabajarlas con intérpretes diferentes.

En el caso de Diana Peñalver, son Gladys Seco y Jhonny Rivas los encargados de personificar a Magda y Carlos, mientras que Fernando Azpúrua lo hace con Claudia Rojas y Josbel Lobo, para finalmente Marisol Martínez trabajar con Verónica Fagúndez y Mérida Ascanio.

Gladys Seco destaca en su trabajo al exagerar los aspectos psicóticos de su personaje, permitiéndose explorar su comportamiento con una dosis de humor negro. Algo que de alguna manera también logran Claudia Rojas y Josbel Lobo apoyados en la picardía e ingenuidad que aportan a su labor. El resultado es una obra de atractivo arranque, debilitada en su desarrollo al adolecer de una coordinación común necesaria frente a tanta fragmentación que atenta contra su carácter y ritmo.

En Cartas de amor la relación epistolar a lo largo de los años entre sus dos protagonistas, Melissa Gardner y Andrew Makepeace Ladd III, le permite a su autor explorar en las esperanzas, ambiciones, sueños y decepciones que tienen a lo largo de 50 años dos personas incapaces de reconocer el sentimiento que les une, más allá de su particular condición social y las vivencias de toda una vida.

Desde su aparición en 1988 han sido numerosas las parejas que han participado en la puesta en escena de esta Love letters que se presenta como acto de lectura tomando la correspondencia cruzada entre Melissa y Andrew. En esta nueva temporada, Julie Restifo junto con Javier Vidal, Mariángel Ruiz y Héctor Manrique, además de María Cristina Lozada con Jorge Palacios, fueron las tres parejas encargadas de representarla.

Entre el deseo y la pasión, y desde la banalidad hasta la sofisticación, ese sentimiento que se debate en la constante búsqueda de la unión como complemento para la convivencia estará eternamente en un continuo batallar que se mueve de la alegría a la tristeza, para permitirnos convivir, comunicarnos y crear. 

@jose_pisano