Opinión

El banco alemán de Maduro

Los contratos firmados en nombre de Venezuela negociando el oro son ilegales y por tanto también lo es el hecho de pagarlos. Constituye un grave error del equipo de Juan Guaidó esa negociación para la cual han pedido un plazo de 120 días que, como antes dije, huele mal. Así lo advierto para que se reconsidere tal planteamiento y por el contrario se tome la actitud legal y moralmente correcta de la impugnación que además sumaría presión en la línea de que factores internacionales se avoquen a la instrumentación de la intervención, única posibilidad real de echar del poder a la pandilla usurpadora. A continuación explico esta afirmación.

Los contratos de Maduro negociando el oro

Nicolás Maduro ha celebrado contratos de préstamo modalidad Swap con el Citibank de Estados Unidos y con el Deustche Bank AG de Alemania, entre ambos por 2.750 millones de dólares, dando como garantía, entregada físicamente, toneladas del oro de nuestras reservas. Ese tipo de contrato se sale del modelo tradicional del préstamo de dinero garantizado con bienes o valores que se ejecutan judicialmente en caso de incumplimiento Estos contratos Swap lo han afinado los bancos para quedarse con el bien –que ya tienen en su poder– en caso de incumplimiento sin necesidad de demandar.

Esos contratos son nulos y además delictivos

Es requisito constitucional la aprobación de la Asamblea Nacional a los contratos de interés público, así expresamente lo determina el artículo 150 de la Constitución. De modo que mal pudieron celebrarse esos contratos sobre el oro de nuestras reservas sin haber recibido el aval del órgano legislativo. Cometieron delito quienes dispusieron de esa propiedad nacional sin pasar por el control legislativo, y también los bancos que han debido cerciorarse de un asunto tan elemental como es la legalidad bajo la cual actuaba Maduro para entregarles el oro nacional. Los acreedores incurrieron cuando menos en falta grave que afecta la validez de dichos contratos. Un cuestionamiento a fondo de esa fraudulenta negociación los colocaría también como cómplices y por tanto sujetos a castigo penal.

La actitud legal esperable

Además del cuestionamiento político mundial al ejercicio de la presidencia por Nicolás Maduro y la violación de la legalidad interna del país que obligaba a abstenerse de hacer negocios con él, en esa modalidad de contratos Swap que firmó se establecen cláusulas para que el prestamista se quedara con el oro sin necesidad de un debido proceso judicial. Todo eso, añadido a los antecedentes mafiosos del banco permiten avizorar razonable expectativa de éxito con una acción por fraude que se debe ejercer.

El equipo de Guaidó debe rectificar

Creo que es una grave equivocación tanto el quedarse de brazos cruzados ante ese asalto como también lo es limitarse a pedir a los usureros la clemencia de un pequeño plazo para pagar el atraco. Creo que hay que elaborar una estrategia combinada de ofensiva política y de uso de medios judiciales para defendernos procurando para ello la colaboración del Departamento de Justicia (Fiscalía) de Estados Unidos como con el de Alemania y de otros países que están siguiendo nuestro drama. Esos banqueros que se están quedando con el oro venezolano deben ser enjuiciados.

El banco elegido por Maduro 

Vean el historial del banco alemán involucrado en este caso, el Deustche Bank AG, una de las instituciones más agresivas que existen en su área, lo que le ha llevado a acumular un grueso historial de ilicitudes que le han ocasionado más de 7.000 conflictos judiciales por transacciones delictivas tanto en Alemania como en Estados Unidos. El prestigioso The Wall Street Journal le ha dedicado mucha atención publicando algunos de esos conflictos que incluyen espionaje, violación de sanciones y lavado de dinero. En el año 2015 ese banco fue multado por cerca de 5.000 millones de dólares por autoridades financieras de Estados Unidos. También autoridades británicas les impusieron multas por más de 200 millones de euros y emitieron declaraciones públicas condenando sus actos. En 2007 el Departamento de Justicia norteamericano le impuso otra multa por 7,2 millones de dólares por transacciones con ilícitos títulos hipotecarios. Es una larguísima lista de multas las que han impuesto autoridades de distintos países por ese delictivo historial del banco que incluyen sanciones por involucrarse en negocios prohibidos con Irán y Siria, entre otros, donde también resaltan grandes multas recientes, de 2017, por practicar lavado de dinero proveniente de Rusia.

Así también las deudas con otros agiotistas internacionales

El caso de la demanda contra Pdvsa por préstamo representado en dos pagarés dados a la empresa agiotista GE Capital por 256,6 millones de dólares, instrumentos que luego fueron cedidos al fondo buitre Red Treeel cual demandó por ante una corte en Nueva York donde el equipo de Guaidó en vez de cuestionar esa deuda ilícita pidió plazo para pagar, conducta que están asumiendo con otros casos similares.

Sobre la deuda de los bonos Pdvsa

El equipo de Guaidó se dispuso a pagar los intereses vencidos de los bonos Pdvsa 2020 –que por cierto no fueron autorizados por la AN y por tanto son ilícitos– también bajo el mismo esquema de evitar embargos a Citgo. Hay informaciones que indican que esos bonos fueron dados a la pandilla ladrona del régimen, que de comprobarse estaríamos ante una gran operación de lavado de dinero, por lo que pagar sin mirar puede generar responsabilidades de todo tipo.

Estamos en situación de quiebra, en bancarrota

Venezuela viene siendo saqueada sin tregua durante estos veinte años.Todas esas deudas se han contraído para robar, son dineros que andan por el mundo en manos de delincuentes de cuello blanco, de falsas empresas, de bancos, de políticos y de toda clase de bichos. De manera que cada acción de cobro que se nos intente es una exigencia de ladrones que no puede ser tratada como deuda legítima. Por eso hay que emplearse a fondo en una actividad múltiple que vaya desde la gestión política-diplomática hasta la acción judicial y la denuncia pública. Veamos incluso la posibilidad de acogernos a la Ley de quiebras de Estados Unidos.

Nada de sospechosas condescendencias. ¡Cuidadito pues!