Opinión

Bajo la sombra del comunismo

Un gran enemigo que se cierne en las sombras es el comunismo y cuando oscurece no trae más claridad solo desolación y tragedias que convierten a los ciudadanos en zombis. Un acérrimo sistema de control donde el ciudadano se asesina, es una sombra que recorre nuestro continente dándose origen en una isla hace un poco más de 60 años.

Un proyecto criminal que desprecia al individuo y lo confina a la miseria total, como resultado de esta inefable sombra los ciudadanos huyen despavoridos del país donde por desgracia o en el peor de los casos por complicidad de una supuesta “oposición” se instala dicho sistema sin retorno.

El avance del comunismo en Venezuela es de tal magnitud que hoy no hay salida desde adentro de la nación, por el contrario, los ciudadanos deben apelar al apoyo internacional para solicitar ayuda y ser protegido del genocidio que se efectúa en estos momentos en el país.

Todo lo que ha permeado el comunismo ha sido vilmente destruido desde los campos, fábricas y lo más trágico la dignidad de cada ciudadano hoy sometidos a la peor humillación para sobrevivir en una nación donde prácticamente comer es un lujo.

Una sombra que ha oscurecido por completo la vida de cada ciudadano trastocando lo más profundo de cada individuo anulando sus aspiraciones personales, limitados a vivir esperando una bolsa de comida para subsistir cada mes. Desde luego esto representa lo más bajo para un ciudadano que hambriento se olvida de sus sueños y hasta de su propia vida.

No puede ser tolerable un sistema criminal ni quienes los implementan por la simple razón de que va contra la creación del ser humano, con este sistema quienes luchamos por la libertad no podemos darnos el lujo de ser complacientes y dóciles, porque cada debilidad es aprovechada por los comunistas para colocarnos un candado más a la jaula que nos construyen desde hace décadas.

El comunismo representa lo oscuro de Satanás en la tierra, pervierte los valores de los ciudadanos convirtiendo la crueldad en parte de la cotidianidad. La barbarie que hoy se vive en Venezuela es planificada con la intención de lograr un país completamente sometido, el hambre no es fortuita, la represión, tortura, mafias, terrorismo es un conjunto que deriva del sistema y forma parte de la tiranía que secuestra el poder para generar caos y miedo en los ciudadanos, el comunismo goza del caos porque por medio de ello se fortalece.

No podemos hablar de recuperar a Venezuela porque sencillamente no hay nada qué recuperar en este país, los ciudadanos debemos refundar la república bajo un futuro en el capitalismo, privatizar las empresas que se robaron y las controla el Estado, propiedad privada, vida, libertad y competitividad, algo que no hemos tenido.

Para fundar la república en primer lugar debemos expulsar del poder a los criminales y sabemos que esto no lo podemos lograr solos, es por ello que la comunidad internacional juega el papel fundamental, llevando a cabo lo que hoy no puede esperar un día más, injerencia humanitaria. Seguidamente la justicia cada persona que ha destruido la nación rendirá cuenta ante las leyes sin apartar aquellos ciudadanos que han colaborado con la barbarie comunista y que hoy se escudan bajo el nombre de “opositores”, y finalmente debemos instalar un sistema económico bajo el capitalismo, libre mercado, meritocracia, desmantelar el Estado mafioso que hoy todo lo controla.

Bajo la sombra comunista-socialista hemos padecido la peor tragedia que se haya vivido en este continente y como lección debemos aprender que la izquierda solo trae miseria causando un daño irreparable a los ciudadanos. Hoy los venezolanos tenemos una enorme oportunidad y solo debemos hacer las cosas bien para avanzar hacia la libertad.