El chavismo nunca deja de sorprendernos, cuando pensamos que han cruzado el límite de lo absurdo, redoblan la apuesta y nos salen con el llamado “ataque electromagnético”. Si lo vivido estos días no representara una verdadera tragedia nos daría hasta risa. Nos divertiríamos con cada teoría que saca la dictadura de su sombrero cubano. Pero nadie puede reír mientras inocentes mueren y millones sufren, nadie que ame a Venezuela, porque otros hasta bailan. Hay que decir que contrariamente a la generación de voltios, los niveles de “creatividad” en lo que refiere a la crisis eléctrica nacional han sido muy elevados. Solo hay que recordar a la “iguana terrorista” y al “rabipelado golpista”, ellos también fueron culpados una vez por el régimen chavista de dejar a Venezuela en penumbras. 

Hay gente en el exterior que piensa que los apagones en Venezuela apenas comenzaron este mes y que son consecuencia de las llamadas “sanciones” estadounidenses. Los he visto reclamar al presidente Trump que “detenga el sufrimiento del pueblo venezolano” y “restituya la energía eléctrica en Venezuela”. Por increíble que parezca, a este nivel de desinformación pueden llegar algunos ciudadanos en el mundo, a quienes ustedes les preguntan en qué continente está nuestro país y 90% no sabría responder. Lo que esta gente no sabe es que aquí vivimos en la oscuridad desde hace al menos una década, cuando comenzó a manifestarse la factura de años de desinversión, mantenimiento y de unas tarifas de servicio que ni siquiera cubrían los costos operativos de la industria eléctrica.

Desde ese mismo año se comenzaron a ofrecer villas y castillas. Se prometieron nuevas instalaciones eléctricas, hasta el difunto presidente se atrevió a prometer que en 2011 tendríamos “el mejor sistema eléctrico del continente”. Se estima que al menos 100.000 millones de dólares se destinaron a la industria eléctrica, los resultados están a la vista. Nadie sabe adónde fue a parar ese dinero o quizás sí, fue a engordar una generación de nuevos ricos que algunos llaman “jóvenes emprendedores”. La tragedia venezolana demuestra lo peor de lo público, pero también lo bajo que puede llegar un empresario cuando no le importa la honradez ni la ética y su objetivo es solo enriquecerse.

Nos tocará recordar siempre quiénes se prestaron al saqueo de Venezuela con total impunidad. Desde el nuevo gobierno tenemos el deber histórico de mostrar probidad, transparencia y responsabilidad en el manejo de los recursos de todos los venezolanos. La corrupción mata y la prueba más contundente de esto la vivimos todos en días recientes. Millones esperan mucho de nosotros, confío en que estaremos a la altura de las circunstancias.

[email protected]

@Brianfincheltub


El periodismo independiente necesita del apoyo de sus lectores para continuar y garantizar que las noticias incómodas que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. ¡Hoy, con tu apoyo, seguiremos trabajando arduamente por un periodismo libre de censuras!