Opinión

El 2G

Alicia Freilich

Si no haces por ti ¿quién lo hará?

Y si solo te dedicas a ti ¿qué eres?

Y si no es ahora ¿cuándo?

Rabino Hilel

Maestro predilecto de Jesús de Nazareth

En la uniformada granja militarista manda una cúpula forrada con medallas ganadas en batallas por y para el enriquecimiento ilícito. Desde sus cómodos asientos mandan a jóvenes venezolanos mayormente humildes a ejercer la vanguardia de su protección, carne de cañón y, a la vez, ejército por ellos dirigidos de obediente milicia, guardia nacional, policía bolivarianas, colectivos de antiguos niños de la calle hoy entrenados por el G2 cubano, organismo del terror estatal soporte del régimen isleño.

El FTM (Fuerte Tiuna - Miraflores) modelado por el comandante Raúl y su gabinete castrense diseña el trágico presente venezolano. La revolución castropopulista casi ha triunfado al implantar el miedo general desde amenazas, persecución, tortura, cárcel y ejecuciones.

Basta el ejemplo de esta semana. Martes y jueves, encuevados, con pavor por el civilismo legalista  que pueda aplicar la Asamblea Nacional, con pánico porque solo Cuba les puede servir de refugio provisional, cierran los accesos a la capital, paralizan el transporte colectivo impidiendo la rutina laboral y suspendiendo de facto la actividad educativa, todo esto para imposibilitar la constitucional protesta disidente. Declaran un paro nacional preventivo del otro, el opositor, única alternativa que pudiera sacarlos del poder. El G2 cubano es abiertamente represivo, pero su sirviente, el 2G (Generalato Gerencial) comanda silente y temeroso desde la sombra.

Con esta práctica pretenden convencer dentro y fuera de los cuarteles sobre su patriotismo, soberanía y calidad profesional. Vergüenza y miedo siente el venezolano promedio, no partidista, el colista hambreado y humillado, frente a la conducta de este organismo fundado para proteger fronteras de toda clase contra invasores enemigos foráneos que luego de apertrecharse con caro armamento mayormente ruso lo utiliza contra la población desarmada con preferencia por los estudiantes, futura dirigencia nacional.

Enumerar a esta directiva con nombres, apellidos y rangos de general, capitán o coronel, que encabezan ministerios, gobernaciones, alcaldías y diputaciones, sería suficiente para entender el basamento de la situación actual que, además, con desesperación digna de mejor causa, intenta comerciar la riqueza minera venezolana con el neo-sovietismo, por mandato castrocomunista.

Sería oportuno  rolongar este paro gobiernero de la FTM y, con él, darle inicio a la desobediencia civilista consagrada por la Constitución democrática. Como en su momento lo hicieron los obreros polacos inspirados por Walesa, los negros estadounidenses dirigidos por Martin Luther King, los surafricanos obedientes al criterio pacifista del gran Mandela.

Es la llamada Ciudadanía Activa y su método, con variantes en cada caso, es la resistencia pasiva. Nada más, pero nada menos.

alifrei@hotmail.com