Ciencia y Tecnología

Lucir una sonrisa impecable es posible gracias a la tecnología

Existen indicaciones muy claras para el uso de las carillas, entre ellas están los cambios morfológicos (forma), cambios de color, y dientes con pérdida o ausencia de estructura

Sonrisa

Diversas técnicas son utilizadas hoy en día para corregir y modificar la estructura de los dientes con el fin de darle al paciente la apariencia ideal que le permita tener una dentadura como de película. Para lograr el efecto deseado, existe un procedimiento odontológico ideal conocido como carillas, las cuales son dispositivos protésicos adheridos de recubrimiento total o parcial de la superficie de los dientes, que son colocadas en su máxima proporción en la cara vestibular de los mismos.

De acuerdo con el odontólogo, Carlos Enrique Bello Delgado, esta técnica es una herramienta terapéutica considerada mínimamente o micro invasiva dirigida a proporcionar o restituir la función y las características estéticas asociadas a criterios de dominio, simetría y proporcionalidad de la sonrisa.

Existen varios tipos de carillas, su clasificación depende de las siguientes condiciones: grado de extensión total o parcial; método de elaboración e inserció directa o indirecta; tipo de material, cerámica, resina compuesta o materiales híbridos de alta tecnología.

Bello Delgado, quien es especialista en prostodoncia y presidente de la Sociedad Venezolana de Odontología Operatoria Dental, Estética y Biomateriales, precisó las razones por las cuales un profesional de la salud dental debe considerar aplicar este tratamiento a un paciente, entre ellas están:

  1. Corrección de deformaciones anatómicas 
  2. Desgaste de la estructura dentaria asociada a bruxismo
  3. Dientes pigmentados o no tratables con blanqueamientos 
  4. Cierre de diastemas o dientes con microdoncia
  5. Tratamiento de la caries dental
  6. Modificaciones de longitud o posición
  7. Dientes fracturados

Paso por Paso

El especialista señaló   que todo paciente que será rehabilitado con carillas puede actualmente ser sometido a registros fotográficos, los cuales facilitan la comunicación entre el odontólogo y el paciente.

“Esto funciona también como una excelente herramienta de valoración y de planificación que incluye hasta la asistencia de software que nos orientan durante la terapéutica. Dicha planificación envuelve en muchas oportunidades la necesidad o no de desgaste de la estructura dental, haciendo de estos procedimientos una terapia muy conservadora. Dependiendo del desgaste varían los protocolos para la cementación definitiva e inclusive puede ser determinante para la selección del material restaurador”, explicó Bello Delgado.

Algunas recomendaciones esenciales para el cuidado de las carillas son: mantener una buena higiene bucal mediante el cepillado y uso métodos auxiliares como la utilización del hilo dental y enjuagues bucales, tener una dieta baja en ácidos, evitar el consumo de alimentos de alta rigidez, como es el hielo o alimentos muy crocantes. No desgarrar con los dientes rehabilitados con carillas, así como mantener controles de hábitos parafuncionales y visitar al odontólogo al menos una vez al año.

Para finalizar, el odontólogo aseguró que a pesar de que las carillas son una herramienta terapéutica cuyos fines contempla el mejoramiento de algunos aspectos estéticos, es un error constante el considerarlo una moda. “No es irrelevante la existencia de códigos deontológicos o de ética que orientan el deber ser de nuestra profesión, y que quizás pueden verse desvirtuados gracias a la alta demanda de estos tratamientos. Ser objetivos y asertivos en el diagnostico permite planificar tratamientos eficaces y apegados a la ética profesional”, concluyó.