Opinión

¿Por qué es importante consumir cine en Venezuela?

La crisis venezolana -económica, social, moral, política- está en todos los ámbitos. Se ha metido en la alimentación, en la forma de hablar, de vestir, de caminar, de sentir, en los hábitos y hasta en la cama de la gente. Cuando sales a la calle te das cuenta: es el único tema de conversación posible. 

Hace poco alguien me refirió lo superficial que le parecía el ejercicio del periodismo cultural y la crítica cinematográfica  en un país que vive una de las peores dificultades de su historia.

Según su percepción,  hablar de estrenos, actores y ficción, es baladí. Debemos vivir atentos a las tragedias de la realidad que sufrimos todos, de una u otra forma.

Traté de insistirle en que,  por el contrario, mientras la crisis arrecia y el caos es una constante, se vuelve mucho más importante conservar hábitos luminosos. Rutinas que potencien lo mejor de cada individuo. Ver películas es uno de ellos.

Debido a ese comentario decidí enumerar las razones por las que es necesario seguir viendo películas  en Venezuela y  en cualquier entorno donde estés pasando por un momento difícil:

1. Ayuda a descubrir los contrastes. Entre tantas cadenas de WhatsApp, peleas en redes sociales y comentarios desproporcionados, hace falta encontrar un equilibrio. Darse cuenta que el mundo es mucho más que las pequeñas y precarias rutinas cotidianas debería ser prioridad. El cine permite conectar con otras formas de vida. Situaciones diferentes a la nuestra y circunstancias que ni imaginamos. No debemos olvidar que la realidad siempre es mucho más que nuestras carencias y limitaciones. El mundo es amplio y no termina en nosotros. Ver otras posibilidades alimenta la esperanza y la fe en el futuro.

2. Relaja y distrae el pensamiento. Ver películas te desconecta. Te ayuda a distraer la mente de las preocupaciones inmediatas. No se trata de evadir los problemas. Simplemente de contemplarlos a través de una mirada renovada. Precisamente eso es lo que logra el cine: recarga tus energías. Evapora las emociones tóxicas.

3. Ayuda a empatizar. La empatía es la capacidad de ponerse en el lugar del otro. Tratar de comprender la situación ajena. Mientras vemos películas esa capacidad se potencia. El cine nos hace vivir las historias ajenas como si fueran nuestras.     

4-Es una forma de aprendizaje.  El cine descubre  toda clase de conocimientos. Al igual que los libros,  es una fuente inagotable de sabiduría.

5-Te permite soñar y genera belleza. En los países con un alto nivel de conflictividad, la vida cotidiana muchas veces suele ser vulgar, ramplona, repetitiva. Por eso la ansiedad aumenta notablemente. Vivir imbuidos en la tragedia es una forma lenta de morir. El cine te permite soñar.  Alienta la esperanza, conmueve, emociona. Te ayuda a comprender lo que muchas veces no resulta tan obvio.

Ver películas es una actividad importante para la vida de todo ser humano. No es un ejercicio de frivolidad ni una forma de evasión. Por estas y otras razones, que de seguro ustedes podrán enumerar, el cine tiene la capacidad de cambiar la vida, de mejorarla.  No importa en qué lugar del mundo te encuentres.